Archivo diario: diciembre 2, 2010

Wikileaks, la Fiscalía española y Garzón

2 de diciembre de 2010

Leer en El País las filtraciones desveladas por Wikileaks resulta escalofriante. Sobre todo en lo referido a nuestra Fiscalía. Otros asuntos ya nos los imaginábamos y los suponíamos. Aunque verlos así, por escrito, produce una sensación de frio que te recorre toda la espalda.

No voy a entrar en la moralidad del cómo se obtuvieron los documentos. Los hechos que nos afectan son infinitamente más inmorales (Couso, vuelos secretos de la CIA, torturas). También voy a dar por veraces los cables que se van publicando día a día. Porque además hasta la fecha ninguno de los cargos españoles involucrados los ha desmentido tajantemente. Y los ministros Blanco y Jiménez, o el ex Moratinos, han dado largas por respuesta. No saben, no contestan. Muy sospechoso… Otros implicados, hasta donde yo sé, no han sido pillados por cámaras y micrófonos (López Aguilar, De La Vega, Bermejo, etc.).

Otra cosa bien distinta es dar por buenas al cien por cien las versiones de los embajadores estadounidenses. Supongo que habrá una dosis de protagonismo, e interpretarán la realidad para darse más importancia, parecer más influyentes y poderosos de lo que en realidad son. Pero incluso rebajando, la veracidad de lo relatado, el producto resultante sigue siendo escalofriante.

La portada de El País de ayer titulaba: “Los ministros españoles trabajan para que no prosperen las órdenes de detención“. Y el subtitulo era: “EE.UU. contaba con el Gobierno y los fiscales para cerrar el ‘caso Couso’. Un cable de la Embajada de Estados Unidos afirma que Conde-Pumpido dijo a Aguirre -el embajador- que hacía lo que podía para el archivo de la causa por la muerte en Bagdad del cámara de Telecinco. Moratinos asegura -a Aguirre que la vicepresidenta De la Vega se ha implicado en el asunto.

Para llegar a una idea o teoría que tengo hay que dar un salto atrás: a los tiempos de Eduardo Fungairiño como fiscal-jefe de la Audiencia Nacional, con el PP en el gobierno. Los norteamericanos le consideraban un gran interlocutor. Y los abogados de Pinochet también tuvieron siempre acceso de privilegio al caso que instruía Baltasar Garzón contra el dictador chileno. Y conviene no olvidar el penoso y grosero incidente del entonces líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, quedándose sentado ante el paso de la bandera USA. Luego, ya instalado en La Moncloa, retiró rápidamente las tropas de Irak (medida que contó con un amplio apoyo popular). Y después llegó -según leemos- el servilismo, en una insólita carrera para congraciarse con el matón yanqui. Se ha doblado el espinazo hasta límites insospechados, que estos días conocemos y vislumbramos. La Audiencia Nacional y la Fiscalía en manos de Cándido Conde-Pumpido y Javier Zaragoza (el sustituto de Fungariño) han seguido la línea de sus antecesores:

  • Concretamente, el diario cita la utilización de fiscales y altos cargos españoles, entre ellos Conde-Pumpido y Zaragoza, para interferir en las investigaciones abiertas por el ”caso Couso, los vuelos de la CIA o las torturas en Guantánamo.
  • En abril del 2009, el fiscal Zaragoza llamó por teléfono a la embajada para contar que él haría “todo lo posible para que el caso de Guantánamo no cayera en manos de Garzón, sino en las del juez Ismael Moreno“.
  • El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, transmitió al embajador Aguirre que él quería archivar el ”caso Couso”.

Estas maniobras tenían tres objetivos: impedir las investigaciones sobre la muerte de Couso (afortunadamente el Supremo revocó a la Audiencia Nacional), los vuelos secretos de la CIA con el transporte/secuestro de prisioneros (descubierto por el Diario de Mallorca) y el “caso Guantánamo“. Y como habrán podido observar el nombre de Baltasar Garzón planea…

Garzón defiende la independencia del Poder Judicial tras las filtraciones de Wikileaks. Y dice que “no porque se quiera presionar se consigue esa presión“. Esta posición de “niño bueno” del juez estrella me ha sorprendido. No quiere pescar en aguas revueltas. Y desde luego su prudencia es loable. Pero contrasta con su pasado (y con la realidad de varios de los hechos en la Audiencia) . A no ser que barrunte algo, esté investigando y sean elementos claves en su defensa en las tres causas que tienen abiertas contra él. Y aquí ha llegado el momento de exponer mi teoría.

¿Alguien se podría extrañar si la operación de acoso y derribo contra Garzón hubiese sido diseñada desde la Embajada de EE.UU. en Madrid? Con la complicidad de quienes le querían apartar de los casos. Solo así se podría entender como personas de la progresista Jueces por la Democracia (Velasco y Robles) y próximos a la vicepresidenta (Fernández de la Vega) se alinearon en su contra. Pero tengo más en mi peculiar teoría de la conspiración anti Garzón: ¿lo de los cursos de Nueva York no sería una trampa? El cebo perfecto. Y con el banquero (hoy parece que ex) del gobierno metido por medio.

Desde luego los socialistas no salen bien parados de esta. Y como reflexionaba anoche Iñaki Gabilondo: “¿Qué hacemos con nuestra inocencia?

Anuncios

10 comentarios

Archivado bajo CDI, Medios, Política