El paso del tiempo

26 de agosto de 2010

El tiempo pasa nos vamos poniendo viejos…”

(“Años” de Pablo Milanés)

Es difícil darse cuenta del paso del tiempo. Envejeces y te haces el distraído al respecto. Y eso que hay un par de señales de alarma al respecto.

La primera es cuando las chavalas te empiezan a llamar de usted. En el ascensor. O en la calle para pedirte fuego, la hora o preguntarte por una dirección…

La segunda es doble. Porque primero empiezas por dejar de mirarte al espejo (salvo para afeitarte y porque no te queda otra). Y después, un día te descuidas, y te ves de verdad. El impacto es grande. No es que no te reconozcas, pero casi. Porque guardas una imagen de ti muy distinta de la actual. Es un efecto parecido a cuando escuchas tu voz por primera vez. Te oyes distinto.

Y luego están las circunstancias. Como ayer.

¿Te has fijado lo joven que es el personal? Mira, mira, si parecen niños.

Estábamos en Urgencias con El Mundanito (tranquilos no era nada grave). Y La Mundana respondió a mi comentario:

No son ellos. Somos nosotros. Acaban de terminar la carrera. Son médicos residentes. Pero es que incluso sus jefes, que tendrán a partir de treinta y muchos, son más jóvenes que nosotros. Esos que cuando estudiábamos nos parecían mayores, ahora les sacamos unos años.

O sea que dentro de poco nuestro rol aquí será el de los ancianos en cama de hospital o silla de ruedas. Como la señora del ascensor, que sacaron esos jovencitos.

En estas estábamos cuando apareció el radiólogo con nuestro hijo. Era un joven Lobezno, por la edad y por su parecido capilar con el líder de los X-Men. Ya perderá pelo. Como todos.

12 comentarios

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12 Respuestas a “El paso del tiempo

  1. Moebius

    Sí, ya me llaman de usted… maldición

  2. Y no se puede dar marcha atrás.
    Tic
    Tac
    Tic
    Tac
    Reloj, no marques las horas porque voy a enloquecer…

  3. Sí, lo del pelo es jodido, jaja. Salud y mucho rocknroll, que siempre rejuvenece.

  4. Susana Prosper

    Me acuerdo de la primera vez que un chavalín me llamó señora. Casi le pego. Ahora ya me he acostumbrado, qué va a hacer una…

  5. Ese día en el que tienes que tomar impulso para levantarte de la cama…

  6. Fet

    A mí me chirría ver que soy fan de Ricky Rubio, por ejemplo.

  7. Cuando yo estuve ingresado en cardiología (nada grave tampoco, no estoy enfermo) descubrí con pavor que los doctores a quien confiaba mi salud tenían casi mi misma edad; pero eso sí, eficientes y profesionales.
    A parte de la edad, hay otros factores para que te llamen de usted: no veas lo que hace un mostrador; cuando trabajé en la secreatría de mi facultad, chicos no mucho más jóvenes que yo se empeñaban en llamarme de usted… ¡Y cabrea!

  8. Pues no veas cuando te dice tu hija: “¿te vas a poner eso? ¿a tu edad?”

  9. Pingback: Bitacoras.com

  10. RODRI

    Lo único positivo de todo esto es que a El Mundanito no le pasó nada grave. Eso sí. Algo de huesos y el radiólogo le tuvo que hacer unas “placas” . Pues cuidado con las radiaciones que son peligrosas.

    Te daré otra señal, al respecto. A mí, las chicas de mis cursos, no sólo me llaman de usted, sino que a los dos o tres días, me dicen: ¡Oiga, Rodri, que comentando en casa sobre usted, mi madre le escuchaba mucho!
    Eso sí es paso del tiempo, so canalla. Anda y ponte a hablar de Mouriño y deja los años en paz.

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