Un siglo de canciones 70: “Summertime” (por Antonio Perea)

24 de mayo de 2010

Los hermanos Gersowitz, Israel y Jacob, nacieron en Nueva York en 1896 y 1898 respectivamente. Ya en 1918 alguna de las canciones compuestas por ambos  se escuchaba en los teatros de Broadway firmadas con los nombres que les habrían de inmortalizar en la gran historia de la música: Ira y George Gershwin. La producción de canciones de estos dos monstruos de la composición es tan formidable que tan sólo se puede comparar en cantidad y calidad con las de los más grandes del género, desde Schubert hasta Lennon y McCartney. Incluso desde una perspectiva sociológica, la importancia de George Gershwin (me uno a la corriente que atribuye el principal impulso creativo al más joven  de ambos hermanos) es crucial en la consagración del hecho cultural de las minorías negras y la del jazz como estilo musical digno de ser albergado en las grandes salas de concierto, hasta la aparición de Gershwin reducto de la cultura blanca y, me atrevería a decir junto con Alex Ross, más europeizante.  Es imposible afrontar en un solo post la tarea de desgranar una mínima parte de las canciones de los Gershwin, y animo a los mundaneros con permiso de Adrian Vogel a que entre todos las vayamos entreverando una por una en este ciclo de “Un siglo de canciones

Propiamente dicho, “Summertime” no es una canción. Pertenece a la ópera ”Porgy and Bess”, compuesta en 1933 y estrenada en Broadway en 1935, un mosaico costumbrista sobre la sociedad afroamericana de Carolina del Sur en los años veinte del pasado siglo, viva aún en la memoria de sus mayores la reciente abolición de la esclavitud. Su intriga plasma las tensiones vitales de aquellos trabajadores de la pesca, marinos y personajes portuarios, sin que falte un aliño de infidelidades amorosas y lealtades homéricas. El libreto de la ópera, incluida la letra de “Summertime”, lo escribió Du Bose Howard (1885-1940), autor también de la novela “Porgy” (1924) en la que la ópera está basada.  Compuesta en 1933, se estrenó en Nueva York en 1935.

¿Cabría definir por tanto “Summertime” más como un aria de ópera que como una canción? Pues si aceptamos que “Porgy and Bess” es una ópera, así debería ser, pero realmente la percepción de las diferencias conceptuales entre una ópera y un musical, al humilde autor de estas líneas le sobrepasan. Lo cierto es que “Summertime” aparece en la ópera tan sólo como una canción de cuna con la que se arrulla a un bebé. Su contenido es, pues, ajeno al hilo argumental, igual que se podría decir de iconos de la lírica como el “lied de Ossian” que declama Werther en la ópera de Massenet, o el recital de piano que genialmente introduce Giordano resonando en la lejanía como telón de fondo, y al mismo tiempo como acompañamiento, del dúo de Loris y Fedora en la ópera que lleva el nombre de ésta  Yo, pues, no me complico la vida y considero “Summertime” como una canción incluida en “Porgy and Bess”. 

En escena, sin embargo, “Summertime” trasciende el nivel episódico que podría llevar consigo su naturaleza de canción de cuna para consolidarse como eje musical conductor de la obra al ser interpretada repetidamente a lo largo de su desarrollo. Comienza cantándosela el joven personaje de Clara a su hija para dormirla en el primer acto y, tras cantarse alguna otra vez –no recuerdo cuántas-  la retoma  en el tercero Bess, quien, dada Clara por desaparecida, vuelve a arrullar a la hija de ésta con la misma nana que lo solía hacer su madre. Esa casi wagneriana permanencia del tema musical a lo largo de toda la ópera no puedo evitar que me evoque la similar permanencia de “Summertime” en nuestro imaginario colectivo a lo largo de dos tercios del siglo veinte y lo que llevamos del veintiuno.

Renuncio a detallar las versiones que se han hecho de “Summertime” porque podrían llenar por sí solas completamente una fonoteca muy amplia. Hay por ahí una Web que va ya por 2700 versiones recopiladas y pretende llegar a 4.000. Personalmente, hoy por hoy prefiero la interpretación original fiel a la partitura de la obra, pero declaro amar también, por tan distinta, la versión de Janis Joplin, pues fue a través de ella la primera vez que escuche la canción, con aquella introducción entre barroca y de jazz suizo, y creí entonces, ignorancia adolescente, que la canción era suya. Cedo no obstante a nuestro editor y anfitrión el honor de elegir la que más le guste para ilustrar las presentes líneas, e invito a todos a que nos dejemos llevar por la atmósfera de estos plácidos días preludio del estío, en que las plantas de algodón están crecidas, los peces saltan vivaces del agua, y vivir, en fin, se convierte de repente en algo más fácil y amable. 

Summertime

Summertime,
And the livin’ is easy
Fish are jumpin’
And the cotton is high

Your daddy’s rich
And your mamma’s good lookin’
So hush little baby
Don’t you cry

One of these mornings
You’re going to rise up singing
Then you’ll spread your wings
And you’ll take to the sky

But till that morning
There’s a’nothing can harm you
With daddy and mamma standing by

Summertime,
And the livin’ is easy
Fish are jumpin’
And the cotton is high

Your daddy’s rich
And your mamma’s good lookin’
So hush little baby
Don’t you cry

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14 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Rugby

14 Respuestas a “Un siglo de canciones 70: “Summertime” (por Antonio Perea)

  1. Oh, discúlpame Javier. Me refería a ti, pero no sé porqué puse “Antonio”: escribí el comentario ya tarde, pero reitero lo de amigo. Y no te preocupes por lo de Savater: en realidad es la primera vez que estoy de acuerdo con él en un 90%.

  2. Javier Sánchez

    Gustavo gracias a tu recomendación he vuelto a regodearme con Un día en las carreras. De tanto reir se me ha quedado el cerebro un poco seco, así que te traslado- la subscribo- la opinión de F. Savater al respecto:
    “Los Hermanos Marx, quedan consagrados como filósofos de nuestro absurdo vital, críticos clarividentes de nuestras modernidad mal cosida, psicoanalistas asilvestrados de los complejos colectivos que nos roen…”. “Luego están los negros. Jubilosos, festivos, desmadrados y naturalmente víctimas de los policías y de los gánsteres. Los Marx son de los suyos, inevitablemente. Entre ellos se encuentras como en casa. En una escena portentosa, más subversiva que cualquier pedante discurso de la dogmática izquierda, los Marx se pintan la cara con betún y danzan revueltos con la juerga afroamericana, como tres negros más, para despistar a sus enemigos. Si debemos quedarnos con una sola imagen para lección de la memoria, que sea la de esos judíos (los Marx) disfrazados de negros brincando y riendo, indomables, en los Estados Unidos racistas y segregacionistas de los años treinta, mientras Hitler devoraba tierras y conciencias en Europa. Ellos si que tenían claro cuál debe ser la identidad cultural que hay que elegir frente a los protervos guardianes de lo identitario…¡Benditos sean!”
    Gracias también a Antonio Perea y a Adrián.

    • Gracias Antonio. A pesar de mi aversión a este hombre (a lo que es hoy), reconozco que está muy bien lo que dice y que lo suscribo, salvo alguna cosa que se debe más bien a que sé cómo piensa. Pero gracias amigo.

      • Javier Sánchez

        Gustavo, si te estás dirigiendo a mí, gracias por decir amigo.
        Adivinar o saber cómo piensa ese u otro hombre -F.S.-, no es una de mis escasas facultades. A lo más que llego es a leer lo que escribe y tratar de entenderlo.
        Insisto, si te dirigías a mí, te corrijo: Antonio es mi hermano, yo soy Javier.
        Amigo, un saludo.

  3. Antonio Perea

    Muchas gracias, Gustavo, tomo nota del asunto de Big Brother porque no lo sabía. Y también de la sabiduría del amigo Rodri, que no se le escapa ni Jane. Excelente elección, Adrián, la de Billie Holiday. Luis Alberto, no he oído la de la Migenes-Johnson seguro que merece la pena, la Carmen la hacía fenomenalmente, me propongo desde ahora encontrarla. En fin, Pepis, Fet y los demás, gracias a todos por haber dejado un comentario.

    No sé si funcionará el vínculo, pero os dejo una filmación con una versión de hace algún tiempo de la prometedora Janice Chandler-Eteme. (Lo del espíritu de nana no sé si funciona, Pepis, porque en esta escena se la canta al oído al bebé, con ese chorro de voz… no creo que se duerma). Tal como le decía a Adrián el otro día, Janice va a pasear este verano el personaje de Bess por las óperas de Lyon y Edimburgo (junio y julio respectivamente), por sí os quedáis con ganas de más y tenéis tiempo de seguirla…

  4. Gran post, a la altura de la canción. Y también me quedo con la versión de Ella and Louis, que evoca el “espíritu de nana” mucho más que cualquier otra que yo haya escuchado.

  5. Luis Alberto Espinoza Bazàn

    La versiòn de “Summertime” que màs me agrada es la de Louis Armstrong y Ella Fitzgerald, fue tan buena que la grabaron dos veces, una para el sello Decca y otra para el sello Verve. Otra buena versiòn es la de la puertoriqueña Julia Migenes Johnson que ganò un Grammy con su album: Sings to Gershwin grabado en Alemania para el sello Ariola. en 1983. Tambien recomiendo la version de The Zombies. El tema es inolvidable.

  6. Fet

    Bestial. Y no tengo nada más que añadir.

  7. En el enlace que hay en el nombre de Janis Joplin -en el post- hay un youtube con un clip de la grabación del tema para el LP “Cheap Thrills” (de Big Brother…como bien apunta Gustavo).

    Otra versión que me encanta es la de Ella Fitzgerald y Louis Amstrong. Elegí la de Billie Holiday, aparte de por ella, porque se grabó pocos meses después del estreno en Broadway de “Porgy and Bess”… Antonio también recomendaba incluir la de Kiri Te Kanawa, pero es que no hay espacio para tantas.

  8. Moebius

    Inmortal canción. Como muchos otros amo la versión de Janis y los Big Brother, y también muchas otras. Y la letra siempre me hace recordar el “Girls” de Iggy Pop, donde la iguana metía las primeras estrofas de “Summertime”.

    Y bueno, el algodón ya debe estar muy alto…

  9. Me encanta. Odio ser perfeccionista, pero en rigor, aunque la versión es de Janis Joplin, también hay que señalar que su primera interpretación es como miembro de la banda Big Brother & The Holding Company. Y, en el estilo “a los que le gusta esto también le gusta lo otro”, recomiendo este número musical, también muy significativo socialmente, de parte de nuestros amigos los Hnos. Marx:

    ¡Gran post, Antonio!

    • RODRI

      ¡Que bueno el número musical! Y eso que tenían que sacar al rubio Alan Jones (que cantaba muy bien pero que aquí no pegaba nada pero como estuvo en “Una noche en la Ópera”) Me gusta más “Jane”, señora de Tarzán, que está a su lado.
      De todas maneras, lo más bonito de que sea ópera de “negros”, que sea número musical de mas “negros” (y perdón por lo duro que suena la palabra) es que la “leyenda” de la piscina de Las Vegas en que se bañó Dorothy Dandridge, protagonista de “Pogy & Bess” y la vaciaron y limpiaron, es cierta. ¡Que tiempos esos de los americanos!

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