Cash: Canciones de amor y muerte (Efe Eme)

27 de febrero de 2010

Esta semana se ha puesto a la venta “American VI: Ain’t No Grave”, un documento sonoro desgarrador. El segundo álbum póstumo de Johnny Cash, grabado durante sus últimas semanas de vida. Cuatro meses después de la muerte de su amada esposa June Carter.

Cash, al igual que Elvis Presley y Carl Perkins, comenzó su carrera en Sun Records, propietaria de los legendarios estudios del mismo nombre. En estos tres nombres hemos condensado la gloria de la música popular blanca de EE.UU. Representantes de tres géneros que fueron decisivos para la revolución que vino posteriormente, en los 60: country, rockabilly y rock&roll. Desde luego Sam Phillips, responsable de la discográfica de Memphis, tenía muy buen ojo (y mejores oídos).

 Cuentan que cuando el Hombre de Negro agonizaba rubricó un pacto con Rick Rubin, su productor: cada vez que el cantante se sintiera con fuerzas habría un ingeniero y un guitarrista a su disposición, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, a un mero golpe de teléfono. De esta forma se grabaron las pistas de “American V: A Hundred Highways”, publicado póstumamente en 2006, y “American VI: Ain’t No Grave”.

El arranque es sobrecogedor. Te pone los pelos de punta desde los primeros compases de “Ain´t No Grave (Gonna Hold This Body Down)”, un espiritual compuesto originalmente por un pastor Pentecostal, Claude Edy. Sigue con “Redemption Day”, una de las grandes canciones de Sheryl Crow. A continuación nos encontramos con una obra maestra de Kris KristoffersonFor The Good Times”. Alcanzó la cima de las listas interpretada por Ray Price (también fue versionada por Chet Atkins, Al Green, Kenny Rodgers y Willie Nelson). No es mi intención repasar tema a tema. Tan sólo decir que la siguiente es un tema del propio Cash “I Corinthians 15:55”, cuyo titulo ya da pistas sobre la temática. Encontramos otras versiones, entre otros autores aparece Tom Paxton.

Toda una experiencia la escucha de este disco. Marcado por dos tragedias. La muerte de un ser querido y la enfermedad que le consume hasta el fatal desenlace. Rubin ha sabido mantener la crudeza y profundidad de las grabaciones originales. Subrayando y matizando, a posteriori,  con unos arreglos impecables.

No es un álbum fácil. ¿Pero cuantas grandes obras lo son? Atrévanse. Me lo agradecerán, sobre todo cuando tengan un mal día, aunque parezca un contrasentido. Como mínimo les emocionará, que no es poco.

Publicado en Efe Eme

Entradas relacionadas:

Cash: Canciones desde la tumba I (por Julio Valdeón Blanco)

Cash: Canciones desde la tumba II (por Julio Valdeón Blanco)

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s