Algunas consideraciones (Efe Eme)

7 de marzo de 2009

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Mi instinto es seguir con los disqueros. Tienen que vender tus discos o las descargas, o lo que vaya a ser. Para eso, lo primero es que les tiene que gustar la música y la tienen que entender, y ahora mismo en este frente no conozco ninguna empresa que pueda competir con las discográficas” declaraba The Edge al The New York Times, el domingo pasado. Bono era más rotundo: “Me interesa el comercio. Las canciones si son buenas exigen ser escuchadas.

 

Cory Doctorow, co editor del sitio Boing Boing, es un ferviente defensor de Creative Commons, del copyleft y el software libre. Por eso me sorprendió y mucho leer su artículo “Alabando a la red de ventas: las cosas que un editor hace por un autor y que Internet no puede reemplazar” publicado en la revista Locus y en su Web:

 

Es raro el día en el que no recibo un e-mail de alguien dispuesto a reinventar el mundo editorial con la ayuda de Internet, y las ideas suelen ser buenas, pero les falta un elemento clave: la red de ventas. Son un pequeño ejército de vendedores motivados, comprometidos y preparados que tutean a todos los libreros del país, gastan las suelas de sus zapatos de tienda en tienda, portando una maleta repleta de catálogos, portadas y copias previas de lectura. Cuando trabajé en librerías conocí a excelentes representantes. Sabían exactamente a quien debían entregarle una copia previa para asegurarse un buen pedido y una informada recomendación para sus clientes… Esto cuenta. Es esta maestría -especializada, profunda y cara- la que coloca los libros en las estanterías, en las mesas de recomendados de la entrada…

 

No hay mucha diferencia entre la venta de libros y de discos. Obviando el precio fijo, el IVA y la existencia de una amplia red de librerías (cada vez quedan menos tiendas de discos). Por su parte los editores y autores literarios pueden argüir que los de la música tienen canales de promoción de los que ellos carecen: cadenas y programas de radio musical, actuaciones tanto en directo como en TV, video clips, etc. Pero el toque humano es el mismo y las habilidades y técnicas que se precisan son similares.

 

Si abandonamos el solar anglosajón y nos centramos en el patrio, encuentro en el blog de Víctor Alfaro un fragmento de una entrevista con Víctor Manuel (el sorprendente colaborador de Raphael) para La Voz de Asturias:

 

[…] Hay una generación entera que ha interiorizado que de esto no se vive, y la que va a sufrir es la música. No soy partidario de echarle la culpa al consumidor, la gente se baja las canciones porque puede, pero ahí a quien están matando es a quien vive de la música. Y a mí no me van a tocar un pelo, pero el que empiece ahora no tiene ninguna posibilidad… Es que la culpa no es del consumidor, es de Telefónica, de Vodafone… que son los que ha hecho el negocio de su vida. Me da risa cuando ahora sale el Ministerio de Cultura y dicen que van a ponerle una solución, pero ya está perdido, se ha ido a tomar por el culo. Sí, un chaval hace una canción, la cuelga en myspace y la escuchan 20.000 personas. Pero eso no es nada, no se vive de eso. O cuando dicen que se toca más en directo, por los cojones. Toco yo, pero al chaval que empieza le piden 300 euros por tocar en un local… ¿Cuando una generación se ha acostumbrado a que esto sea gratis, cómo vas a dar marcha atrás? Las descargas legales son 2.000 y las ilegales 4 millones, esa es la relación que hay. Dicen que la música es cara, supongo que las zapatillas deportivas se las regalarán… Yo ya pertenezco al reino de los dinosaurios, el que inventó el vinilo y va a ver el fin del soporte físico. La música no se acabará, habrá gente componiendo y con talento y estudios, pero en su tiempo libre. […]

 

Hablando a mediados de esta semana con un clásico como Alfonso Eduardo sobre la X edición de los premios “Flamenco Hoy”, que él organiza, me confirmaba que El Pele se había llevado el galardón al mejor disco del año. Y que un grande entre los grandes –y probable y merecidísimo ganador del próximo Príncipe de Asturias de la música-  mostraba su extrañeza al no haber ganado. “Le expliqué que había miembros del jurado que ni siquiera tenían su grabación” me decía Alfonso. “¿Qué discográfica es?” pregunté. “La suya” fue la respuesta que me temía. Porque es preciso volver a lo apuntado por Doctorow en su artículo. Se necesitan profesionales que sepan manejar las creaciones de los artistas. A quien enviarle la muestra promocional y a quien no. Tener listas actualizadas. Y cosas más prosaicas pero igual de fundamentales: hacer paquetes, ir a Correos, levantarse temprano por la mañana para asegurarse que los envíos lleguen puntualmente, etc.

Esta semana escribía Diego A. ManriqueEl futuro será primitivo”, en su columna de los lunes de El País, y comenzaba: “Qué cansinos son los profetas. Pienso en los que proclaman la extinción de las discográficas, el fin del copyright, el eclipse del CD. Entiendo que son frases rotundas, que tienen garantizado el titular y que llenan de orgullo bíblico a sus autores. Los apocalípticos se deleitan extendiendo el certificado de defunción al CD, pensando que eso supone un golpe mortal a las odiadas disqueras. Ignoran que ése es el sueño húmedo de los ejecutivos más despiadados. Para ellos, la desaparición del soporte físico significaría prescindir de fábricas, almacenes, transportistas, vendedores y tiendas. Recortan gastos, adelgazan plantillas; nada de lidiar con proletarios gruñones o regatear con minoristas.” Para continuar más adelante “Leo una crónica del Digital Music Forum East, conferencia neoyorquina de profesionales donde se presentan datos y se intenta retratar al mercado. El reportero se muestra boquiabierto. Creía que la gran mayoría de los estadounidenses era como él: la música le llega vía iPods, móviles, ordenadores. Resulta que dos terceras partes de los consumidores de música en EE.UU. sólo escuchan CD y radio. Ignoran las descargas legales o ilegales, pasan del streaming. De hecho, la industria musical todavía depende de los compradores de CD, mucho más numerosos que los que pagan por descargas, compran entradas para conciertos o adquieren objetos de merchandising (las otras fuentes principales de ingresos). Parece que periodistas y disqueros hablamos de boquilla: tenemos poca información sólida sobre los modos en que el público consigue, usa, conserva la música.

 

En estas estamos. O están. O estáis…

 

Publicado en Efe Eme

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14 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Medios, Recomendaciones

14 Respuestas a “Algunas consideraciones (Efe Eme)

  1. javier garcia-pelayo

    En los contratos con las discograficas, habia una clausula, que nos parecia bien y que era previsora, que decia mas o menos:”La compañia es la UNICA propietaria del soporte (inventado o por inventar) de la grabacion y la UNICA que podrá comercializarlo”. Ellos decidieron cambiar el soporte de vinilo por el CD que era mas barato de producir, almacenar y distribuir. Obligaron a los consumidores a cambiar todas sus instalaciones y colecciones, vendiendoles las nuevas digitales.
    Y ahora NO es necesario ningun soporte.
    Yo recomiendo a los Artistas que denuncien, por millones, en los juzgados a sus compañias, por incumplimiento de la custodia de la propiedad intelectual que tenian por contrato. Ellos le decian a algunos Artistas que no eran comerciales para el mercado y son ellos los que se han cargado el mercado.
    Siempre crei que las multinacionales discograficas eran meras divisiones de empresas mas grandes que aprovechaban su fueza para dirigir el mercado musical, que era reflejo e impulsor de cambios sociales en algunos casos no deseados. Mantengo que en la decada de los setenta hundieron el rock para dejar paso a un pop intranscendente o al no future del Punk, con lo que alos mas radicales los mandaban la no future y a los demas con la tonteria. Si puedo pretendo desarrollar esto en un escrito mas largo

  2. Aurora A. de Andrés

    Me entero ahora mismo de que hoy en Francia ha empezado la discusión sobre la Ley de descargas..

  3. Si se acaban las descargas (lo de ilegales tendría que decidirlo la justicia y creo que si no hay ánimo de lucro la cosa pinta mal) vía p2p, volveremos a la red de alpargata: te dejo lo mío y me dejas lo tuyo. O al ftp. La imaginación proporciona soluciones, va siendo hora de que el negocio de la música (autores y demás) utilicen la suya para algo más que imaginar cuál será el color de la pintura del nuevo chalet.

  4. Hola Antonio, Adrian, Javier…. Como no pude asistir a la comida de viejas glorias de la 99.5 del pasado año me quedé sin daros el abrazo en persona así que recibid todos un ciber abrazo que dice el Gomez.Desde que os encontré en la antigua página de Hilario no he dejado de leeros .
    Como bien dices, Antonio, no es fácil en esta discusión dar la razón a unos u otros.Hay demasiadas preguntas sin respuesta.Creo que hay culpables e inocentes en todos los bandos .Y hay ejemplos para todos los gustos como deja patente Adrian en “El rey del pollo frito”.
    Creo que aquí no somos ninguno hermanitas de la Caridad pero si sabemos quién ha jugado más o menos limpio y cuánto esfuerzo hemos podido dejar en el intento.
    Este maniqueísmo de que los músicos son los buenos y los discográficos los malos me parece tan
    simple que solo me ha parecido interesante como guión de,aquella maravillosa peli que fue “El Fantasma del Paraiso” .
    Aurora, no podemos hacer nada,somos el pasado, nuestros trabajos ,nuestros discos, buenos o malos, ahí están y yo no me arrepiento de ninguno.
    Pero esto es otra era, otro siglo,otro mundo y poco podemos hacer excepto lamernos las heridas.
    Eso si, se agradece el apoyo y la solidaridad. Un besazo.

  5. Juan García

    The Edge y Ramoncín, podrían formar un buen dúo.
    Si así, de pronto, como quiere Sarkozy, se acaban las descargas ilegales ¿como harán esos grandes consumidores de música sin cargo para satisfacer sus necesidades? ¿Harán la revolución? ¿Acudirán en manada a las escasas tiendas de discos que aún quedan provocando tumultos y desordenes públicos sin cuento?
    Mas vean este video cuya puesta en escena es un fresco donde en su conjunto está reflejado pasado, presente y futuro de la música, más o menos. Bueno, quizás falta alguien…

  6. Aurora A. de Andrés

    Estais vivos, vosotros, referencias de días dónde la música no era solo mercado. Vengo de escuchar a los Inti y a los Quila, y con el corazón puesto en marcha atrás me topo con el comentario de Alfonso Eduardo (él enciclopedia musical y cinematográfica de todos los estilos) y con el de Diego Manrique que no le va a la zaga, y !claro! me vengo abajo, pues de alguna manera el espiritu de lo que está pasando es negro. Tanta gente como Marino, como A.Gómez, luchadores, Adrian…los G.Pelayo… ¿No podeis parar ésto?
    Salud y libertad, amigos mios…

  7. muy bueno, muy reconfortante y acertado tu artículo de Efe Eme…

  8. Antonio Gómez

    En primer lugar, ante todo, darte un abrazo ciber, marino. Salud, me alegro sinceramente de saber de ti.
    No me he querido meter en esta discusión porque me parece que es un tema muy complejo que requeriría por mi parte un conocimiento actualizado de datos y situaciones del que carezco, aunque tenga mis dudas sobre la cuestión.
    Una de ellas es (y el texto de Marino me lleva a plantearla), el del papel que podría y debería jugar una industria discográfica independiente (que no sea el de descubrir nuevos artistas que luego se llevan las maultinacionales), frente a los cuatro o cinco dueños del mercado. ¿Puede existir una música de calidad, con señas de identidad propias, experimental, rupturista y tantas otras cosas sin esos pequeños sellos? ¿Qué es lo que influye más en sus dificultades, porque las tienen?
    En fin, que solo tengo preguntas y reitero el abrazo, Marino.
    Salud

  9. Llevo algunos años harto de que me traten como un ladrón por el hecho de producir y editar discos. Llevo encima unas cuantas discusiones, debates y mesas redondas acerca del “tema”.
    Harto de ser “el kapaziko de las hostias” sin que, prácticamente, nadie levante un triste post en defensa de esta profesión que calculo tan digna como cualquier otra.
    Sin oficiar de guru avisé a músicos, managers , revistas etc que si nuestra casa, discográfica en este caso, ardía, los pisos vecinos sufrirían los efectos del humo. Pero la mayoría guardaron silencio e incluso algunos se frotaron las manos al ver las primeras llamas.
    Han pasado media docena de años y empezamos a ver cómo ha quedado el edificio de la música. Se ha vaciado de inquilinos y los que todavía permanecemos en él vivimos sin ventanas , gas, agua ni electricidad.
    Uno de los silencios más sonoros me ha parecido el de los músicos. Más sonoros cuanto más alto llegaron con ayuda de los sellos discográficos.
    Pero eso era cuando en nuestras casas había puertas y ventanas…..y presupuesto . Ahora cualquiera puede entrar y llevarse lo que quiera.

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  11. Para añadir más opiniones, lo último que he leído han sido estas declaraciones de la cantautora aragonesa María José Hernández:
    Pregunta inevitable, ¿qué opinas del canon digital?

    Pues que una cosa es proteger los derechos de los autores y que se valore el esfuerzo y el trabajo que la creación conlleva y otra que tengas que pagar un dinero por cada CD que te compres o cada aparato reproductor. Me parece un planteamiento abusivo. Es dar por hecho que todo el mundo utiliza la tecnología para piratear música. Y no es así, porque mucha gente utiliza los CDs para trabajar. Ya el término “pirateo” me parece insultante. Aquí los auténticos piratas de la música son las compañías discográficas y las editoriales que son los que realmente explotan a los artistas, con porcentajes abusivos sobre sus derechos de autor, y ahora también sobre el caché de sus actuaciones en directo.

    ¿Crees que a los artistas cuya carrera no está avalada por una discográfica les afecta la piratería?

    En absoluto. Es más; internet y la piratería nos beneficia. Yo animo a la gente en mis conciertos a que si le gusta consiga mi música como mejor le parezca, y lo cierto es que la mayoría suelen comprar los discos. El problema de la piratería se solucionaría si los discos fueran más baratos. Si yo los puedo vender baratos en los conciertos, ¿por qué no van a poder venderlos ellos?, claro, que yo no tengo que pagar un BMW…
    Toda la entrevista en http://www.larepublicacultural.es/articulo.php3?id_article=1440
    Abrazos y gracias por el enlace!!!

  12. Alfonso Eduardo

    Apoyo punto por punto las consideraciones que ha hecho Adrian. En este fenomeno de dinamitación de la industria discográfica (y hablo como uno de sus detractores , pero hasta cierto punto) desde el principio de mi carrera, nunca entré al trapo de de los extremistas, dinamiteros del sistema…No había que romperlo todo, había que mejorarlo. Hubo marcas modélicas (mala fama incluida) como Tamla, Verve, Atlantic, A&M, etc…pero que hacían reir al niño, pero cuando el niño rompe el juguete solo queda el llanto…para todos.
    He recibido a decenas y decenas de aspirantes a artistas, como algunos de vosotros, durante años, con la pregunta: “¿Qué tengo que hacer?”…Y mi respuesta era siempre la misma: “Piensa en el directo…el disco te vendrá por añadidura, y déjalos engañarte un poco…Te quedan 365 noches de cada año si ellos también ganan dinero y además los dejas robarte un poco…”
    Hoy no gana nadie…
    No son muy sutiles mis argumentos, pero estamos entre nosotros…

  13. Víctor Manuel dice que la gente se ha dado cuenta de que no se puede vivir de la música, y que en parte eso es en lo que ha devenido el acceso gratuito, o semi, (consentido o no) a la música como consumidor. Es curioso que lo diga él que sí puede vivir de la música. Pero eso aquí siempre ha pasado: ¿cuántos pueden vivir exclusivamente de lo que hacen a nivel artístico? Muy pocos, que yo sepa (algunos no son ni buenos).
    Eso sí, me alegra que en esta ocasión cargue contra las compañías telefónicas. Siempre me he preguntado (a ver si puedes solucionarme, Adrian), comparando con los programas P2P, qué saca el artista y/o la SGAE, qué porcentaje se llevan, de las “descargas legales” por teléfono o por internet, y en qué ayuda esto al consumo musical, porque, por ejemplo yo, con el e-mule, me descargo un disco y, si me gusta mucho, me lo compraré en un futuro, ¿pasará eso con las “descargas legales”?

  14. Algún dia habrá que estudiar el curioso fenómeno argumentativo que se ha dado durante los últimos años por amplios sectores para justificar el disfrute gratuito de material sin permiso de los dueños. Que uno no pague por algo no significa que sea gratis, simplemente que lo paga otro, y parecen darse los primeros síntomas de que los artistas empiezan a ver la burra en el caballo que compraron. Llevan años sufriendo las consecuencias y aun no ven la tierra prometida que les vendieron por ningún lado.

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