Archivo diario: enero 19, 2009

No es oro todo lo que reluce (by John)

19 de enero de 2009

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Mañana martes 20 de enero, Barack Obama será formalmente investido como Presidente de la mayor maquinaria industrial militar del Planeta. A partir de ese momento se avecina un baño de realidad, ya avanzado en varios comentarios de algunos de los lectores de este Blog. Ciertos nombramientos de Obama anticipan la ducha de fría realidad que se avecina para quienes proyectaran demasiadas ilusiones, en lo que va ser el ejercicio del Poder con mayúsculas.

 

El primero, marcando una línea de continuismo que desdice en gran parte del mensaje de cambio que Obama transmitió magistralmente durante su campaña, es la confirmación de Robert Gates como Secretario de Defensa. Gates fue nombrado Secretario (ministro) de Defensa en Noviembre del 2006, cuando las presiones para sustituir a ”Rummy” Rumsfeld eran inaguantables hasta para Bush II, su colega y protector. Su mayor acierto fue reconocer durante las audiencias del Senado, previas a su confirmación, que EE.UU. no estaba ganando la guerra en Irak. Eso le valió el voto afirmativo de 95 de los 100 miembros del Senado, siendo, curiosamente, Joe Biden una de las 3 abstenciones que junto a 2 votos negativos sumaban los 5 restantes. Su mayor éxito, la implementación del “Surge” reclamado por el Pentágono. Es decir, el incremento de la presencia de tropas terrestres, que, junto a una política de compra descarada de tribus sunníes, y el encargo a estas y al ejército mayoritariamente chiíta del control de sus respectivos territorios, redujo significativamente el número de bajas americanas en Irak. Se podía aducir que Obama esta aplicando la política de “si no está roto, no lo arregles” y para qué cambiar al responsable de haber encauzado las cosas en Irak. Sin embargo el pasado de Gates clama no sólo en su contra sino también a la hora de aducir una política de ‘realismo benigno’ en pro de un eficaz gestor. En 1987, Gates fue nominado al puesto de Director de la CIA, a la que perteneció desde 1966 hasta 1989, con un paréntesis entre el 74 y el 79 en el que pasó por el Consejo de Seguridad Nacional (NSC). Su implicación en el escándalo Irán-Contra durante su paso por el NSC frustró el nombramiento para liderar la agencia de inteligencia. Gates fue un duro en la época de la Guerra Fría, duramente criticado por forzar informes en los que hacía aparecer a la Unión Soviética como una amenaza mayor de lo que era. Y entre otros informes destaca uno, posteriormente descalificado por manipulado, en el que implicaba a la URSS en el atentado contra Juan Pablo II.

 

Si en el eje militar del asunto, Obama no parece ser muy coherente con su Política de Cambio, lo mismo se puede afirmar del área económica. Obama está colocando a algunos de los zorros más notables de la nación a cargo del gallinero vía su equipo económico, al que Jackie Calmes denomina una “Constelación virtual de Rubin”. La Calmes es corresponsal de política económica del NYT, y previamente fue la jefe de los corresponsales políticos de la redacción del The Wall Street Journal de  Washington, es decir, una ‘insider’. Rubin, que trabajó en el Gobierno de Clinton, y es actualmente uno de los tres principales asesores económicos de Obama, se embolsó decenas de millones de dólares del dos veces rescatado Citigroup. Como Presidente del Comité Ejecutivo de Citi desde 1999 hasta Agosto del  2008, Rubin jugó un papel fundamental en la supervisión del periodo en el que el grupo se vio abocado a su casi colapso. El New York Times cita a “conocedores y analistas de Citigroup” para afirmar que Rubin jugó un papel central en generar los actuales males del banco “diseñando y bendiciendo una estrategia que implico incurrir en mayores riesgos para expandir el negocio y generar mayores beneficios“. Como Secretario del Tesoro durante la Presidencia de Clinton, “Rubin promovió la relajación de las regulaciones bancarias de la época de la Gran Depresión, lo que hizo posible la creación de Citigroup, al permitir expandirse a los bancos más allá de su papel tradicional como prestamistas y permitiéndoles beneficiarse de una gran variedad de actividades financieras. En esa época ayudo a eliminar los controles más estrictos sobre los productos financieros ‘exóticos’ un desarrollo que previamente había afirmado que era incapaz de evitar”. 

 

La elección por parte de Obama de sus principales asesores económicos –Timothy F. Geithner como Secretario del Tesoro, Lawrence H. Summers como principal consejero económico de la Casa Blanca y Peter R. Orszag como director de Presupuesto- configura la “Constelación Virtual” denunciada por Calmes, ya que los tres son antiguos protegidos de (el ex Secretario del Tesoro) Rubin. Geithner, fue subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro con Rubin; Orszag fue un fiel aliado de Rubin durante sus años en el Tesoro y Summers fue el número dos del Tesoro bajo Rubin. Según el NYT, “Rubin, con Summers ayudo a desmontar las separaciones reglamentarias entre bancos, ‘brokers’ y compañías de seguros, dándoles libertad para negociar con los infaustos ‘derivatives’ por varios billones (trillones americanos) de dólares”.

 

Como hoy sabemos, los ‘derivatives’ eran instrumentos financieros no-regulados, bastante opacos y poco y mal comprendidos. Para cuando todo acabó, para cuando la manipulación de los productos exóticos, y todas las hipotecas toxicas sobre las que se basaban, habían sido empaquetados y suficientemente camuflados, Citigroup había perdido un 90% de su valor en bolsa, el banco había eliminado 75.000 empleos y el contribuyente americano estaba garantizando -contra posibles perdidas- 306.000 millones de dólares de los activos envenenados del grupo. Mientras, Rubin se había embolsado 115 millones de dólares por sus nueve años de mala planificación y peor supervisión. Según la Wiki, en el 2008 había cobrado de Citigroup 18 millones de dólares y 33 millones más en stock options.

 

Tampoco parece que Obama apueste por el cambio en otra de las patatas calientes que va a recibir nada más asumir la Presidencia, la Política Exterior. Si Rubin supone la afirmación de continuidad con parte de la génesis del desastre económico que va a afrontar, Hillary Clinton supone más de lo mismo. Por si su nombramiento no revelara la profundidad del continuismo, basta analizar la composición del equipo de Consejeros de Obama para Oriente Medio, el tema ‘estrella’ (?) en la Política Internacional contemporánea. Dennis Ross, enviado para Oriente Medio de la Administración Clinton, James Steinberg (posible vicesecretario de Estado –Exteriores-) Dan Kurtzer (ex embajador ante Israel y Egipto); Dan Shapiro y Martin Indyk (otro antiguo embajador ante Israel) componen un grupo que, Roger Cohen, otro columnista del NYT, define como varones judíos (o medio judíos), inteligentes y liberales, pero que, según Cohen, se quedan cortos en diversidad y dejan bastante que desear en cuanto al Cambio prometido por Obama. Cohen, que es judío, citaba a un grupo de distinguidos intelectuales árabe-americanos o irano-americanos, Shibley Telhami, Vali Nasr, Fawaz Gerges, Fouad Moughrabi y James Zogby, todos ellos con amplia experiencia regional, cualquiera de los cuales podía haber transmitido la señal de que USA está dispuesta a replantearse la política sobre Medio Oriente, con mayor sensibilidad cultural hacia ambas partes, y un visión más afinada respecto a cuan positiva ha sido la política de apoyo acrítico a Israel

 

Si la transcendencia de estas áreas no fuera de tal envergadura, se podría aducir que Obama esta haciendo guiños a los partidarios de la ‘real politik’ pero, lamentablemente, parece que la Política del Cambio ha quedado estancada en las 3 áreas más determinantes de la política del monstruo militar industrial que vaticinó otro presidente americano, éste militar y republicano, pero que tuvo la lucidez de avisar a sus compatriotas de la que se les venia encima, Ike Einsenhower.

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Pete Seeger, Bruce Springsteen, Beyoncé y Will.i.am en el Obamastock

Fotos de The Huffington Post

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