Archivo diario: noviembre 27, 2008

Homenaje a Labordeta

27 de noviembre

angel-de-castro

No soy muy amigo de publicar dos posts el mismo día, pero la ocasión lo merece (y además la actualidad futbolera es efímera): ayer se celebró en Zaragoza un homenaje a El Abuelo, Don José Antonio Labordeta (quien hace tan solo una semana mandó su primera colaboración para El Mundano).

 

Me he enterado leyendo El Periódico, que desplazó desde Barcelona a su critico Jordi Bianciotto (colaborador habitual también de RockDeLux). Y confieso mi estupor y sorpresa al no haber leído nada ni en El País ni en Público. En fin…

 

El punto de partida fue la presentación de un libro, “José Antonio Labordeta: creación, compromiso y memoria”, y la reedición de su primer disco, “Cantar y callar”.

 

Miguel Ríos, Ana Belén, Víctor Manuel, Rosana, Carmen París, Pilar Bardem, Joaquín Carbonell, Eduardo Paz de La Bullonera, Luis Pastor, Lourdes Guerra, Ruper Ordorika y Marina Rossell ofrecieron canciones y poemas desde el escenario del Teatro Principal. Presentó Olga Viza.

 

No es amigo de homenajes ni fastos, pero Labordeta no pudo evitar anoche que sus amigos del mundo de la cultura y la política consumaran su gran conspiración: una noche de poemas, canciones y dedicatorias emotivas brindada a su salud” comenzaba Bianciotto su crónica del espectáculo que duró casi dos horas.

 

Quisiera terminar con las palabras de agradecimiento de Miguel Ríos –que comparto- porque en los años 70 hiciera ver a los rockeros “que era posible mover las caderas y las neuronas al mismo tiempo“.

 

La foto es de Ángel de Castro

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Pleno ibérico en la Champions (por Julio R. Llorente y Adrian Vogel)

27 de noviembre

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En una jornada sin precedentes –al menos conocidos por mí- los cuatro equipos españoles se han clasificado para la siguiente ronda de la Champions. Si el pleno para octavos de final es meritorio en si mismo, lo es más aun si tenemos en cuenta que se ha producido en la penúltima jornada.

 

Esta mañana le preguntaba a Julio Ruiz (Julio R. Llorente en El Mundano, cuando escribe de su Atleti) si iba a asistir al partido, por organizar las crónicas. Y me decía “Que va. Mi hijo y yo estamos “castigados” por la UEFA como abonados del Atleti a perdernos un partido. Recuerdo que en MARCA estaba en la redacción cuando aquel Madrid-Nápoles a puerta cerrada…

 

Rápidamente aproveché para contarle que yo estaba en el Bernabéu ese día. A pie de campo, más concretamente. Y de hecho abrí el estadio. Porque venía con el trío arbitral. Y aprendí que lo de llegar antes no era una manía sólo de mi padre. Era algo bastante digamos que “rumano”. Habíamos llegado una hora antes de la prevista (algo parecido me pasó en el Mundial del 82 en Alicante, cuando el Argentina-Hungría, y ahora que lo pienso igual todo era por Maradona).

 

Así que tras localizar al empleado madridista que tenía las llaves, nos abrieron el estadio y pasé con el árbitro, Rainea, y sus dos jueces de línea. La primera parte la vi –bastante mal e incomodo- de pie, entre los dos banquillos. En el descanso pedí permiso para subir a la grada. Como era el traductor de Rainea y de sus dos asistentes, me pidió que no me fuese muy lejos, que me necesitaría al finalizar el encuentro. Mi sorpresa fue enorme al encontrarme en la tribuna encima de los vestuarios (donde ahora está el palco) a Julián Ruiz y a Rafa Revert.

 

El caso es que se me ha estropeado el ordenador y estoy de prestado. Había quedado con Julio en hacer un post a medias sobre el éxito de los nuestros. Pero a estas horas no me ha llegado su texto. O se ha olvidado o se ha perdido en el ciberespacio (es terrible la dependencia que podemos llegar a tener de las maquinas). Si acaso me llega o aparece, editaré y actualizaré este post con lo suyo. De momento dejo este enlace referido a los que se congregaron en la calle, fuera del estadio. Imagino que serían los del Frente Atlético (los de la grada vacía de la foto, también de Marca).

 

Como decía al principio estamos ante todo un hito: los cuatro clubes españoles clasificados para octavos de final, sobrándoles la última jornada. Y en el caso del Barça con brillantez y autoridad, porque además lo hacen como primeros de grupo. Lo cual implica una ventaja indudable para el cruce: el partido de vuelta se juega en casa. Algo que los blancos –desafortunadamente- conocemos bien, porque los últimos años no hemos pasado de octavos por jugar la vuelta fuera.

 

El Atlético de Madrid y el Villareal todavía pueden ser primeros. Se lo juegan en la última jornada. El handicap es que ambos juegan fuera. Mejor lo tienen los rojiblancos porque el Liverpool también lo hace. No así “los del submarino amarillo” que verán como el Manchester United disputa su ultimo encuentro en casa.

 

Las opciones del Madrid son mínimas (slim to none que dicen en USA). Ganar al Zenith en el Bernabéu no es suficiente. Dependemos además de la improbable derrota de la Juve ¡en Turín contra el Bate!

Estuve castigado este miércoles (por Julio R. Llorente)

 

-“Julio, ¿fuiste ayer al fútbol?“.

-“No, no pude, estaba castigado“.

 

Si, si, castigados, yo, mi hijo (con lo bien que se pasan esas jornadas paterno-filiales en rojiblanco en el Calderón) y… unas cuantas decenas de miles más a los que el corazón les late de la misma forma. La UEFA fue reduciendo la condena del mochuelo con el que nos cargaron (el lío allá en lo alto del fondo Norte entre policía y supporters visitantes violentos el día en que nos medimos a las huestes galas) hasta llegar a esto: dejarnos -a la afición- sin ver a nuestro equipo. Y lo de menos es la parte proporcional del abono de 100 euretes satisfecho a principio de temporada, aparte del abono normal.

 

Primer anfiteatro. Fondo Sur. Sector 350. Fila 3. Asientos 1 y 3. Vacíos. Sin ocupantes. Cuando la cámara de Canal + se paseaba por la porteria de la derecha y el plano era un poco general reconocía “mi” sitio que ayer noche era sentado en la mesa de comentarista de Radio Nacional junto a Chema Abad, el Mono Burgos, Natalia y demás compañeros de la redacción deportiva de mi emisora.

 

Cuando empezó la Champions de este año, el jefe de ese área (ya sabéis que lo mío es el “Disco Grande” en Radio 3) me preguntó que si contaba conmigo para los partidos de mi Atleti. Y yo le dije que sí, que claro, pero que en los de fuera de casa, porque los de local… yo voy al lugar de los hechos. No sabía yo que iba a ver el Calderón por la tele (ni me acuerdo cuanto hacía que no iba a mi estadio -si hasta fui al choque copero con el Orihuela!!!- y en esta ocasión me pusieron falta “involuntaria”).

 

Chapeau por los que animaron “de oídas” desde las esquinas del estadio. Cantaron los goles gracias al eco de las voces de los protagonistas y… por lo que se servía por la radio (que se sepa, no hubo un aparato de televisión a la vista).

 

Total, que han pasado cinco jornadas de nuestro grupo y por diferencia de goles no hemos dejado de ser primeros. Ni un árbitro ni el otro ni Platini (¿qué le hemos hecho a este señor?) ni el TAS… ni nada. Pero soy pesimista. Porque está claro que en octavos van a ir por nosotros. Que a alguien le claven cuatro o cinco puñales y no se muera y se mantenga en pie es una osadía. Hay que rematarle.

 

Del partido, poca cosa. O lo de siempre. Aún con silencio y sin apoyo desde el graderío, el Atleti, que es mejor equipo de largo que este PSV de ahora, se puso 2-0 y se echó a dormir. No se despertó con el 2-1 y anduvo coqueteando con el riesgo. Al final, tres puntos más. Ahora, en dos semanas, a Marsella, a portarse, dentro de los cauces deportivos y reglamentarios, como unos jabatos, a sellar ese liderato… ganando.

 

Ah! Se me olvidaba. Cuenta alguna crónica que a Gerrard ayer, durante el Liverpool-Olympique, le dieron un mecherazo que venía desde el sector visitante. Espero la decisión de la UEFA. Seguro que cierran la fábrica de la marca del encendedor. 

 

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