Archivo diario: diciembre 2, 2007

Y la pelota echó a volar (por Carlos Tena)

2 de diciembre de 2007

Crónica deportiva de Carlos Tena

¡En exclusiva desde La Habana para El Mundano!

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Aquí, en Cuba, la mayor de las Antillas, la pelota es, por antonomasia, el juego más querido, aplaudido y seguido por millones de aficionados. Otros lo llaman baseball o el béisbol, si el lector admite la gilipollez (hay otras bestialidades como güisqui, que aplauden y promocionan iletrados tan originales como Juan Luís Cebrián y sus Academic Boys). Un entretenimiento prohibido por los españoles en tiempos de Alfonso XII (otro Borbón, una familia especializada en molestar al personal, fuera y dentro de Iberia) porque “se trataba de un espectáculo extranjerizante y ridículo”.  

Hoy domingo 2 de diciembre se pone en marcha, como todos los años, la liga más profesional del amateurismo (que se conoce como Serie Nacional, y que este año cumple la edición nº 47), la más limpia del globo, prima hermana del torneo de rugby que en Europa se conoce como el de las Seis Naciones, en la que juegan ingenieros, químicos, médicos, y toda clase de intelectuales, con la diferencia de que sobre los jugadores cubanos llueven cheques de seis ceros procedentes de las arcas Made in USA, que inevitablemente logran que algunos de esos deportistas figuren hoy en la Liga yanqui ( ¡ oh, el Duque ¡…), demostrando lo que todos sabemos: que en Cuba se dan los mejores bateadores, pitchers, ketchers del mundo (con permiso de Babe Ruth y de sus muchos imitadores), y que el poder del dinero es tan enorme que la tentación de tomarlo supera muchas veces la dignidad. A los cantantes, actores, actrices y ejecutivos, periodistas y cómicos les ocurre algo parecido. Más dinero, menos gracia, más euros, menos eficacia. Y es que no hay nada más asesino que la comodidad.  

Pero normalmente, esas cantidades no se ofrecen por tener al jugador entre los miembros de un equipo de New York, por ejemplo, sino por dejarle a Cuba huérfana de deportistas. Esa es una de las tácticas más simplonas y erróneas que existen para tratar de hundir el deporte rey de la isla más pacífica del orbe. Vano intento, killer Bush, porque en el momento en el que un Duque abandona su predio, brotan cien más en los campos de la perla de las Antillas. Y así, la Liga cubana sigue siendo una de las más completas, y el equipo nacional uno de los que ostentan mayor número de victorias aplastantes sobre sus colegas de medio mundo, incluido el team de los de USA. Claro que hay que andar con tiento porque a Cuba es capaz de derrotarle hasta Japón, al que hay que tener algo de miedo, o mejor  dicho, pánico, caballero. Esa forma de lanzar la bola “en plan submarino” (de abajo hacia arriba), de correr a lo gacela, deja al bateador con la misma cara que se le pone a un honrado ciudadano cuando le dicen que Miguel Bosé asegura que es cantante. Cuidado con los nipones. 

A lo que vamos, brother. La pelota ha comenzado a volar en los iluminados estadios (sí, chaval, que aquí se juega de noche, porque de día no hay yoruba, ni cristiano que lo resista), y los habaneros, santiagueros, avileños, pinareños y demás habitantes de la isla, batean, pichean, corren, ocupan bases (aunque en eso los yanquis son los mejores), buscan el jonron (qué palabros mas espantosos salen del spanglish, coño) que aplaste al rival y despliegan estrategias de lanzamiento, durante unos cuantos meses otoñales e invernales, justo cuando los ciclones ya nos han dejado de dar el coñazo.  

Es rigurosamente cierto que este juego tiene unas reglas, sistemas, tácticas y normas que no son las del infantil pero apabullante fútbol, ni las del baloncesto o las del voleibol. Se parecen más a las del mus que a las del póquer. Hay que guiñarle el ojo al compañero, levantar las cejas, saber pasar, provocar, tirarte faroles y apuntarte carreras de forma lenta pero segura. Pueden ser tres horas, incontables Innies, pero lo seguro es que el aburrimiento no suele hacer acto de presencia en un estadio. Si alguno de los asiduos visitantes de esta página afirma “Yo no entiendo eso del baseball”, le aconsejo que con paciencia y curiosidad, descubra una de las modalidades más inteligentes de ese deporte que en otras áreas recibe el nombre de cricket. Parece complicado, difícil, pero es sutil y hermoso, como un disco de Silvio de Rodríguez. 

En el juego de pelota, la prisa no existe, ni siquiera en el terreno de juego. Todos miran, escudriñan, observan las virtudes y defectos del rival, mientras los árbitros acostumbran a ser felicitados incluso por los espectadores. Y es que la educación, los buenos modales, también tienen en Cuba excelentes representantes. No tengas prisa si eres curioso, que la precipitación siempre fue mala consejera; empápate de pelota, que  a buen seguro una tarde de estas te dirás: ¿Merece la pena seguir sufriendo por el Madrid?

ACTUALIZACIÓN:

El equipo de Santiago hizo honor a su condición de actual Campeón, derrotando a Industriales (uno de los dos conjuntos habaneros y el más galardonado hasta el momento) por 6 carreras a 3, con un jomrom formidable de Alexei Bell cuando las bases estaban llenas, El espectacular batazo hizo que el estadio entero vibrara al son de la conga santiaguera. Un excelente partido para abrir la temporada oficial, esta 47 Serie de Béisbol que, como decimos comenzó además estrenando nuevo Federativo (Comisionado) Nacional: Higinio Vélez, el hombre que llevó a la novena de la isla al Oro en los Juegos Olímpicos de Grecia y al puesto en el primer Clásico Mundial. Vélez anunció que los “lanzadores de relevos podrán actuar todos los días si no sobrepasan el límite de lanzamientos establecido (que son 100) y en el caso de los abridores, no se les tendrá en cuenta los envíos que realizan en las bases intencionales”. El nuevo responsable de la pelota cubana, con 30 años en el deporte, ganó tres Series Nacionales como manager del equipo Santiago, los Juegos Panamericanos de Indianápolis 87 con la selección nacional, logró que el equipo de Cuba retornara en Atenas 2004 al primer puesto olímpico. 

 

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