España gana 0-1 en Francia, a pesar de Del Bosque. La actual Campeona del Mundo y de Europa, a pesar de Del Bosque, da un paso adelante en su su clasificación para el Mundial 2014. Es la primera vez que ganamos a Francia en París. A pesar de Del Bosque. Ya decíamos ayer que las estadísticas están para romperse. A pesar de Del Bosque.
Ahora encabezamos la clasificación del grupo, a pesar de Del Bosque. Un punto de ventaja sobre Francia cuando quedan tres partidos por disputarse no parece mucha cosa. Dos serán en casa y viajaremos a Finlandia. Ellos no pueden fallar e igual lo hacen allanando nuestro camino. Finalizado el encuentro Vicente del Bosque intentaba calmar la euforia, que parecía que habíamos ganado otra final (a pesar suyo) y recordaba que casi teníamos asegurada la repesca.
La primera mitad empezamos muy nerviosos.Un par de de errores de Sergio Busquets crearon temor en nuestras filas. La defensa se mostraba solida y Víctor Valdés dio comienzo a su recital. “Soldado” Arbeloa parecía controlar a Ribery. Se cambiaron las tornas de este duelo en la segunda parte. Monreal fue de menos a más. Y según iba cogiendo confianza se soltó: una incursión suya en el 59, con un control prodigioso al pase de Pedro desde la banda contraria, supuso el pase que el canario remató a la red. A pesar de Del Bosque, quien alineó a ambos. Donde había un problema -la lesión de Jordi Alba- tuvimos un misil por la banda izquierda. A pesar de Del Bosque. Lo de Monreal guarda similitud a cuando Alba solucionó la ausencia de Capdevila. A pesar de Del Bosque, con quien han debutado tanto Alba como Monreal.
Lo de Don Pedro fue providencial. Inicia y finaliza la jugada del único gol. En la primera parte fue el protagonista de una jugada que pudo ser clave: el portero galo le hace penalti. Roja clara ademas, en mi opinión. El árbitro no pitó nada. Después del 0-1, ya tocado, estuvo a punto de hacer el 0-2. Esta vez no acertó.
Parecía difícil que los locales acabasen en once. A la ya mencionada acción del guardameta el juez perdonó varias jugadas violentas. Finalmente en el 77 el joven central Pogba (formó pareja con Varane) vio el camino de los vestuarios por dos amarillas. Su inexperiencia le jugó una mala pasada. Más incompresible resulta lo de Cesc Fábregas (entró en el 76 por un tocado Pedro): vio una amarilla absurda por desplazar un balón con la cabeza cuando el árbitro ya había señalado una falta.
En los primeros 45 minutos la presión francesa ahogaba nuestro juego. Recurríamos con demasiada frecuencia al pase atrás. Xavi no terminaba de entrar en juego. Tan solo Xabi Alonso (anoche nos ofreció un recital de pases) y Andrés Iniesta conseguían hilvanar jugadas. Los pases largos del vasco nos oxigenaban. El problema era cuando lo intentaban Piqué y sobre todo Sergio Ramos: iban al contrario. Al menos era en las inmediaciones de área enemiga.
La segunda parte fue otra cosa. El esfuerzo físico de la presión alta empezó a pasar factura a los locales. Y Xavi emergió. Precisamente una de las ventajas de la posesión es el cansancio que provoca en las filas contrarias. Es como el boxeador que no encuentra a su oponente y golpea al aire. Acaba asfixiado. La entrada de Navas (por Villa) supuso otra arma que preocupó a los azules. Salvo por Ribery, las bandas eran nuestras. El juego interior también. En mi juicio el resultado es corto para nuestros méritos. Necesitamos un delantero centro en forma. Será culpa también de Del Bosque…

















