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Nos va la Marcha (1978)

Acaban de subir a Youtube la película integra de Nos va la Marcha. La calidad no es muy buena, pero su valor como documento de una época, y su música, está fuera de toda duda.

Fue grabado en la plaza de toros de Vista Alegre con motivo del festival Rocktiembre” (1978). Actuaron Topo, Cucharada, Leño, Mad, Coz y Teddy Bautista.  La organización del festival Nos va la Marcha surgió a iniciativa de Armando de Castro. Hay info. muy completa aquí.

Este documental ha pasado a la historia como la primera película del Rock español.

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Un siglo de canciones 119: “I Love Rock ‘n’ Roll”

Según la edad que se tenga se conocerá una versión u otras. La original, compuesta por Alan Merrill y Jake Hooker de los Arrows, data de 1975.  En un principio fue cara B del single que produjo Mickie Most para su Rak Records.  La regrabaron  y en los nuevos prensajes ya ocupaba la cara A del sencillo. Pero no fue un hit.

Merrill contó en su momento que el tema le surgió como una respuesta al “It’s Only Rock ‘n’  Roll (But I Like It)” de los Rolling Stones.

Un año después, en 1976, Joan Jett estaba de gira en Inglaterra con las Runaways, la girl band patrocinada por Kim Fowley. The Arrows tenían su propio programa semanal de televisión. Y Jett les vio interpretar “I Love Rock ‘n’ Roll“. En 1979 la grabó con dos Sex Pistols, Steve Jones y Paul Cook. Pero nuestra canción de hoy parecía maldita, porque no se editó hasta 1993 (en “Flashback“, su álbum de rarezas).

Mejor suerte corrió una nueva grabación en 1981 con su nueva banda, The Blackhearts. Salió en 1982 y llegó al nº 1 en Estados Unidos, y permaneció siete semanas en lo alto de las listas de ventas. Vendió más de un millón de copias y propulsó al LP del mismo título al nº 2 de las listas.

El primer video apareció en blanco y negro. Pero la filmación original se hizo en color. Y arrancaba con  un fragmento de “Bad Reputation“, su éxito de 1981. La razón por la que se transformó fue porque a Joan  Jett no le convencía como se veía con la cazadora roja. A MTV, el incipiente canal que entonces iba de rockero, ese look en blanco & negro le iba de perlas. Pero a un servidor, encargado del Marketing Internacional del disco, no le parecía tan buena idea. Dependía de los países. Y convencimos al manager, Kenny Laguna, para usar la versión en color. Ella fue más dura de pelar. Pero la convencimos.

La grabación de Joan Jett & The Blackhearts de “I Love Rock ‘n’ Roll” la convirtió en un clásico contemporáneo del Rock. Las versiones han sido innumerables. Y ha trascendido a todas las edades: desde anuncios de coches para padres primerizos hasta chicas de la factoría de éxitos de Disney (Miley Cirus, Britney Spears).

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Un siglo de canciones 101: “Old Man” (por Charly Hernández)

2 de mayo de 2011

Corría el año 1971 y Neil Young fue invitado a Nashville por Johnny Cash para tocar en su programa de televisión, allí coincidió con James Taylor y Linda Ronstadt. El joven Neil acababa de romper con Crosby, Stills & Nash y venía de editar “After The Gold Rush”, pero ya tenía una base sólida sobre la que asentar el cuarto trabajo firmado bajo su nombre, “Harvest”. Mítico disco que fue grabado entre Enero de 1971 hasta su publicación el 25 de Febrero de 1972 con el sello Reprise Records.

El 6 de Febrero de aquel mismo año y durante su estancia en la eterna ciudad del country, Elliot Mazer productor de Lightnin’ Hopkins o de Area Code 615, entre otros muchos, lo invitó para que visitara Quadrafonic Sound Studio, los cuales acababa de inaugurar recientemente. Neil Young se mostró totalmente encantado con el espíritu y labor que se respiraba en aquel emplazamiento, por lo que la semilla de “Harvest” ya estaba empezando a germinar. Pero todavía no florecía, pues Young se encontraba sin una banda de acompañamiento por encontrarse en una situación delicada con Crazy Horse debido a las drogas. De hecho, Danny Whitten, guitarra de Crazy Horse, se encargaría en principio de grabar las guitarras en “Harvest”, pero su adicción a la heroína había mermado su capacidad artística y personal, por lo que Neil Young lo descartó para la grabación del long-play. Días más tarde, Whitten moría por una sobredosis de Valium y alcohol. Young llegó a sentirse culpable del fallecimiento de su compañero por haberle despedido de la banda. Durante el tiempo en el que el guitarrista permaneció enganchado a las drogas, Neil escribió “The Needle And The Damage Done“, que finalmente fue grabada en directo el 30 de Enero de 1971 en el Royce Hall de la UCLA, para incluirla posteriormente en “Harvest”.

La tarea de reunir una nueva banda no resultó demasiado complicada, pues el bueno de Elliot Mazer movió hilos para formar un nuevo grupo. The Stray Gators serían los músicos que acompañaron al artista de Ontario incluso después de “Harvest”, y durante las giras de 1972 y 1973, que terminaron formando parte de “Time Fades Away”, el primer artefacto en vivo de Young. El grupo estaba formada por Ben Keith a la guitarra y pedal steel (fallecido el 26 de Julio del 2010), Kenny Buttrey a la batería, Tim Drummond con el contrabajo, y por último John Harris, solo que este aportaría su buen hacer con el piano en el tema que daría nombre al plástico. Jack Nitzsche se encargaría de algunos arreglos, como en el caso de los dos únicos cortes grabados con la Orquesta Sinfónica de Londres; “A Man Needs A Maid” y “There’s A World“, además de su aportación como músico y pianista en las canciones más eléctricas del track list, las cuales se registraron en el Broken Arrow Studio nº2 de California, el rancho del propio Neil Young y el que encadenaría la historia de la letra de “Old Man“. Pero este vaivén de pianistas se cerraría con otro músico de sesión, Andy McMahon, quien realmente se sienta a los teclados en la canción que hoy protagoniza este texto. La misma noche en la que se formó la banda, se grabaron las bases de “Harvest“, “Heart Of Gold” y “Old Man“.

Quienes también se dejaron caer en la grabación fueron David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash, pese a la ruptura. Quizá la calma y el ambiente sosegado que otorga el entorno rural dejaba transpirar los problemas para hacerlos más livianos. Sus contribuciones solo se encuentran en “Are You Ready For The Country“, “Alabama” y en “Words (between the lines of age)“. Aunque en honor a la verdad, dichos coros fueron grabados por otro lado en Nueva York.

El mismo día de la grabación del programa con Cash, Young invitó a James Taylor y a Linda Ronstadt al estudio, allí grabaron los coros de dicha composición. Incluso Taylor se encargaría del banjo, instrumento que dota de todo encanto a la canción. Un “accidente” que puede recordar al mítico Hammond de Al Kooper en Like A Rolling Stone. ¿Pudo haber colaborado el mismísimo Johnny Cash en aquel tema? Quien sabe…

La letra de “Old Man” trata de comparar la vida de un joven con la de un anciano, pero dejando entrever un nexo común entre las dos vidas, aunque existiera un abismo generacional. En este caso, la historia encierra el suceso que vivió el propio Neil Young cuando adquirió el rancho Broken Arrow por trescientos cincuenta mil dólares en 1970. El propio Young lo cuenta así:

«Aproximadamente en el momento en el que trabajaba en “Harvest” y me encontraba girando, -si, ya sé, me había convertido por primera vez en un hippie rico- me había comprado un rancho en el que todavía vivo. En el  vivía una pareja; un señor mayor llamado Louis Avala y su esposa Clara. Recuerdo que tenían un viejo jeep azul en el que Louis me dio una vuelta. Me montó y me llevó al punto más alto del lugar, allí estaba el lago del que se alimentaban todos los pastos, y me dijo: “Dime, ¿cómo tiene un joven como tú, tiene suficiente dinero como para comprar un lugar como este?” Y yo le contesté: “Bien, Louis, porque soy muy afortunado”. Y él respondió: “Esto es lo más descabellado que he oído jamás”. Así que escribí la canción para aquel hombre.»

Se grabó en muy pocas tomas y en directo. Comienza con una introducción acústica, rozando el rasgueo suave y áspero a la vez. Paulatinamente y tras la primera estrofa, suena el banjo, y seguidamente, el pedal steel otorgando a la canción un progreso que puede hacerse similar al vuelo de un avión. Fue el segundo single extraído de “Harvest”. El vinilo contenía en su cara A “Old Man“, y en la B “The Needle And The Damage Done“. Aunque no alcanzó ni por asomo el éxito comercial de “Heart Of Gold“, un reconocible himno de este disco y quizás de toda la carrera discográfica de Neil Young.

Nada como contemplar la carpeta de “Harvest” y reparar en la foto de su contraportada. Ahí se encuentran Neil Young y The Stray Gators tocando dentro de un granero. Todos dirigen la atenta mirada al canadiense, que se entabla en una “conversación” con una Gretsch White Falcon. Sentados sobre fajos de paja… la tradición country/folk en su máxima expresión llevada al extremo más estético.

«Old man look at my life, I’m a lot like you were. Old man look at my life, I’m a lot like you were. »

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Un siglo de canciones 97: “Libertad Sin Ira” (por Rodri)

21 de marzo de 2011

Dicen los viejos que en este país hubo una guerra…         

El final de las Relaciones de Canciones  No Radiables que emitía nuestro querido Ministerio de Información y Turismo surgió por una concatenación de acontecimientos que se fueron sumando. En la Transición, Televisión Española se adapta a unos nuevos telediarios que, claramente, muestran una intención de cambio.

Eduardo Sotillos confiesa en entrevista para las páginas semanales de información de radio y televisión del ya moribundo diario (aunque no lo quieren saber) El Alcázar, a José Manuel Rodríguez “Rodri” (quien llevaba la sección semanal de Radio y Televisión), como encargado de “Ultima Edición”, informativo de las once y media de la noche en R.N.E, el 5 de marzo de 1976, “que todavía no se dicen todas las cosas que se dirán pero lo que es obvio es que ya no se dicen las de antes.

…que hay dos Españas que guardan aún el rencor de viejas deudas…

Todo parece indicar que, muy poco a poco, las cosas pueden ir cambiando. En julio del 76, el Presidente del Segundo Gobierno de la Monarquía es Adolfo Suárez. En muy poco tiempo, el 15 de diciembre se celebrará un referéndum para La Ley de la Reforma Política. RTVE, parcela conocida por Suárez, se volcó en la campaña de animación al voto. Se suspendió el espacio “Novela” por otro titulado “Habla, Pueblo” Y hubo un reclamo musical que fue“Habla, Pueblo, Habla” del grupo murciano Vino Tinto. ¿De dónde había surgió esta idea de poner una canción en las voces de un grupo? De un hecho anterior muy reciente.

Para renovar, entre otras cosas, RTVE, Suárez nombra el 23 de julio Director General a Rafael Anson Oliart (las vueltas que da la vida). El nuevo Director General quiere dar un cambio radical a los informativos y se hace un relevo de los Telediarios en una fecha tan difícil, pleno verano. En la Casa se les llama los Telediarios del Cambio. Eduardo Sotillos, Lalo Azcona  y Pedro Macia son los responsables de los mismos. Lalo se encarga de él de las tres de la tarde.

…dicen los viejos que este país necesita palo largo y mano dura para evitar lo peor…

A comienzos de octubre se inicia la campaña promocional del lanzamiento de Diario 16, periódico diario de información general que tiene la intención de salir a la calle el 18 de octubre. Grupo 16 ha elegido un tema de un conjunto andaluz que está en el mercado y, que de momento, tenía poca difusión. La canción es “Libertad Sin Ira” y el grupo, Jarcha. Un grupo musical de Andalucía, concretamente de Huelva, creado en el año 1972.

…pero yo sólo he visto gente que sufre y calla, dolor y miedo…

La discográfica explica que hay un problema. Cuando se va a publicar cualquier disco es obligación del sello y de la editorial presentar la letra de la canción para pasar lo que se llamaba “la censura”. Téngase en cuenta que no se prohibía por la Dirección General de Radiodifusión sacar el disco al mercado, lo que se prohibía era su radiación. En la relación nº 98/76  de la Dirección G. de Radiodifusión ha aparecido “Libertad Sin Ira” de R. Baladés/P.Herrero/J.L.Armenteros. Esa canción está considerada como “Disco No Radiable”, por lo tanto no puede emplearse para una campaña al estar prohibida su difusión.

 …gente que sólo desea su pan, su hembra y la fiesta en paz…

Remueven algunos hilos, bastantes diría yo. Se habla de suprimir en una nueva hoja la canción para que quede constancia del levantamiento de la prohibición. Puede ser un procedimiento lento y confuso. Se opta por tirar por la calle del medio. Lo mejor es que todo el mundo vea que no hay problemas con ella.

En el telediario de Lalo Azcona se realiza el experimento. Cuando va a empezar el informativo, Lalo habla de unos rumores sobre la prohibición a la canción “Libertad Sin Ira”, tema de la campaña promocional de un periódico de próxima aparición. Son infundados, afirma, Y para demostrarlo, el grupo Jarcha va a interpretar el tema de Baladés, Herrero y Armenteros. Y ante el asombro de algunos propios y la extrañeza de todos los extraños, Jarcha canta y Lalo les escucha de pié sin ir a la mesa.

…Libertad, libertad, sin ira Libertad. Guárdate tu miedo y tu ira…

Terminada la canción, se sienta y da comienzo el telediario. ¡Jamás se había hecho una cosa así! Indiscutiblemente se iniciaba el cambio. No se había podido impedir que se escuchara esa letra en la que se contaba que los viejos de este país decían que hubo una guerra y se hablada de dos Españas. 

Los que se cogieron un rebote de aúpa fueron los confeccionadores de la listas de No Radiables.

Jarcha fue elegido, por votación popular, mejor grupo español en 1976. Lalo Azcona obtuvo el TP de Oro como mejor presentador en 1977.

…porque hay Libertad, sin ira Libertad, y si no la hay sin duda la habrá.

Lo de “las dos Españas” era muy Machadiano pero tened en cuenta  que Adolfo Suárez en junio del 76 en un discurso en Las Cortes, antes de su elección, pidió permiso para citar a D. Antonio y dijo:

Está el hoy abierto al mañana y el mañana al infinito.
Hombres de España: Ni el pasado ha muerto, ni están el mañana ni el ayer escritos.

En gran cantidad de informaciones del más rápido Diccionario-Enciclopedia del momento, “Google-Wikipedia”, os encontraréis con la afirmación de que “Libertad Sin Ira” se compuso y grabó para el lanzamiento de Diario-16. No fue así. Se hizo a primeros de ese año. 

El periodista y publicista Rafael Baladés (creo que Rafael es el autor de la frase: “Hacienda somos todos” pero no estoy seguro) presentó a Pablo Herrero y a José Luis Armenteros un escrito en prosa que trataba del tema de poder vivir en libertad olvidándose de la ira por el pasado.

Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana…

El 8 de febrero del 76 y en el piso de la calle Campomanes de Madrid donde la discográfica Zafiro tenía su sede, los exRelámpagos Pablo y José Luis, piano y guitarra, tándem compositor ya de renombre, han dado forma poética al texto y tienen una melodía. Ha nacido “Libertad Sin Ira”.

Fue Pablo Herrero quien viajó a Huelva para convencer al grupo Jarcha, artistas Novola-Zafiro para que la grabaran. Jarcha estaba casi exclusivamente dedicado a un repertorio de raíces andalucistas que tenían un gran éxito en todas partes. Y no sólo en los ámbitos progresistas, sino en el mundo del pop en general. Habían actuado en la discoteca Top-Less, de Madrid (donde los jueves por la noche estaban Tip y Coll) para la grabación de Domingo Peninsular, obviamente de Radio Peninsular (la más musical), y el éxito había sido apoteósico.

No le costó trabajo. La canción les entusiasmó y vinieron a Madrid para grabarla en los Estudios Eurosonic. En la cara B del single se encontraba “Polución

…y no es posible que así pueda haber Gobierno que gobierne nada…

Otros usos de la canción de Jarcha: 

  • El lunes, 14 de julio de 1997, en las manifestaciones contra el terrorismo por la indignación que supuso el asesinato de Miguel Ángel Blanco está canción volvió a sonar por todas las calles de España. Habían pasado veinte años, pero cientos de miles de jóvenes que no habían vivido bajo el fascismo del dictador, se manifestaban contra el terrorismo con la misma letra. 
  • El 9 de marzo de 2007, en el cierre de las manifestaciones del PP en Madrid contra la política antiterrorista del Gobierno, se cantó “Libertad Sin Ira” para acompañar los gritos de rigor de “¡Zapatero, dimisión!“,”¡Zapatero, traidor!“, “¡Zapatero a prisión!“. Lo que fue un canto de concordia, de olvido del pasado, se utilizó para engendrar odios.

Dicen los viejos que no se nos de rienda suelta que todos aquí llevamos la violencia a flor de piel…

Algo más positivo trajo aquella actuación de Jarcha en TVE con “Libertad Sin Ira”.

Con el Primer Gobierno de la Monarquía, presidido por Arias Navarro, el Ministro de Información y Turismo era Adolfo Martín Gamero. Quedó como el que autorizaba aquellas listas. El Ministro de Suárez era Andrés Reguera Guajardo. Quedó como él que las suprimió, aunque en honor de la verdad, todo aquello le debió pasar por su lado y él fue mero espectador. Aquella relación de Discos No Radiables nº 98/76 fue la última que salió de la Dirección General de Radiodifusión.  Algo se iba adelantando.

Pero yo sólo he visto gente muy obediente hasta en la cama. Gente que tan sólo pide vivir su vida, sin más mentiras y en PAZ.

Libertad, libertad sin ira, libertad, guárdate tu miedo y tu ira

Por que hay libertad, sin ira libertad y si no la hay sin duda la habrá.

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José Carlos de la Macorra

19 de marzo de 2011

La victoria de España sobre Portugal el sábado pasado fue toda una sorpresa. El XV luso venía de ganar a Georgia, y los georgianos -actuales campeones de Europa- nos habían destrozado (60-0) un mes antes. Ese mismo día se produjo otra sorpresa: Italia ganó a Francia en el 6 Naciones.

El lunes por la tarde lo comentaba en el colegio de El Mundanito con “Cote” de la Macorra, mientras ambos esperábamos la salida de nuestros vástagos. Y me contó la historia del ensayo que anotó en la primera victoria española en Lisboa. Lo pueden ver en la filmación que le hice ayer.

José Carlos de la Macorra, Profesor Titular de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, fue uno de los jugadores históricos del equipo de Rugby de Arquitectura. Internacional por España nos relata cómo prepararon la jugada entre él y Manolo Moriche (jugó en El Salvador, Arquitectura, Barça, una temporada en Veterinaria mientras hacía la mili en Zaragoza y fue capitán del combinado nacional). La estrategia estaba importada de su club, Arquitectura. También nos cuenta en el youtube sobre el primer viaje internacional de la selección (para jugar frente a Polonia, en el debut de Moriche).

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Trovadores

6 de marzo de 2011

Troubadours: Carole King / James Taylor & The Rise of the Singer-Songwriter” es un documental sobre los trovadores que cambiaron la escena Folk estadounidense. Dirigido por Morgan Neville se estrenó en el Festival de Sundance y esta semana se ha emitido en la cadena pública de televisión PBS. También se edita en DVD y CD.

Este año se cumplen 40 años de la aparición del “Tapestry” de Carole King… Y hace tres años se celebró el 50 aniversario del Troubadour, el club de Los Angeles. Para celebrarlo Carole King y James Taylor se volvieron a reunir (su relación se cimentó originalmente entre las paredes del afamado local). Neville estuvo entre el público, vio la luz y se puso manos a la obra.

Morgan Neville es un reputado productor y director de documentales. Entre su amplia obra, referida a la música, destacan los realizados sobre Iggy Pop, Stax, Ray Charles, Burt Bacharach, Leiber & Stoller, Brian Wilson, Sam Phillips y Sun Records, el edificio Brill, Muddy Waters o Johnny Cash (estos dos últimos en colaboración con el escritor y realizador de videoclips Robert Gordon, cuyo primer documental fue sobre el Blues de Memphis, su ciudad natal).

Doug Weston abrió su Troubadour en1957 en La Cienaga Boulevard y al poco lo trasladó a su actual ubicación de West Hollywood (Santa Monica Blvd.). Estaba inspirado en el local de Londres del mismo nombre (1954). Su leyenda se han ido cimentando a lo largo de más de 50 años. Algunas de los discos grabados en vivo ahí son clásicos de la música popular de la segunda mitad del siglo XX. Las historias y anécdotas son innumerables. Quizás las más conocidas sean

  • La detención por obscenidad de Lenny Bruce, tras su actuación.
  • El 12 de marzo de 1974 John Lennon y su amigo de farra Harry Nilsson fueron echados del club por incidentes ocurridos durante el set de los Smothers Brothers (uno de los hermanos además era intimo de Nilsson). Sucedió durante la famosa “semana perdida” del exBeatle en LA y es obvio decir que ambos amigos estaban hasta arriba…
  • Don Henley y Glenn Frey se conocieron en la barra de su bar. Después formaron The Eagles.
  • Leonard Cohen conoció a Bob Dylan y Phil Spector durante una semana de actuaciones que ofreció en el club. Un año después grabaría “Death Of A Ladies’ Man” producido por el hoy encarcelado Spector.

Por su escenario han pasado los más grandes. Algunos incluso debutaron en directo como Buffalo Springfield, Tom Waits o Pearl Jam. Otros actuaron ahí por primera vez en la ciudad angelina o en EEUU (Elton John, presentado por Neil Diamond; Kris Kristoferson; Billy Joel; Joni Mitchell; Gordon Lightfoot; Korn; Franz Ferdinand; etc.). También hubo quienes estrenaron sus nuevas canciones (The Byrds, Coldplay, Radiohead, Metallica,..). Incluso algunos fueron descubiertos y firmados in situ por discográficas o managers (Guns N’ Roses, Cheech and Chong, Waits,..).

Se puede apreciar la variedad de estilos y géneros: de ser la casa de los trovadores a la del Heavy de Los Angeles pasando por la música británica de todas las épocas o el Grunge. Sin olvidar su apuesta por el humor: Lenny Bruce, Richard Pryor (tiene un especial memorable grabado en el Troubadour), Steve Martin o Cheech and Chong.

Troubadours: Carole King – James Taylor – The Rise of the Singer-Songwriter” se centra en el periodo de finales de los 60, principios de los 70 cuando los nuevos cantautores redefinieron la canción de autor y por extensión el Folk, tal y como lo conocíamos hasta entonces. Les dejo con este montaje creado para el documental.

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Un incunable de El Schotis

7 de diciembre de 2010

Estas cerillas de El Schotis son de otra época. Y aun encienden.

Si se fijan bien el código postal de la calle Cava Baja era el 5. Ahora es 28005.

Los números de teléfono empezaban por 2. Luego, en este caso, los cambiaron a 3. Y más tarde añadieron el 91.

Lo que no ha variado es la calidad de los productos que ofrecen. Desde platos contundentes como los callos, el rabo de toro, su cocido (el mejor de Madrid en mi opinión), la paletilla de cordero hasta sus carnes, los pimientos rellenos o la merluza. Sin olvidar la excelente sopa castellana, la morcilla, el picadillo o el inmejorable gazpacho (en temporada) pasando por su tortilla española y boquerones en vinagre (estos dos últimos al igual que el cocido y el gazpacho son de lo mejor de la ciudad). O dos platos que a mí encantan: la ensalada de la casa y la tortilla Schotis (paisana).

Raciones generosas, buena bodega, excelentes postres caseros (arroz con leche, crema catalana, flan, natillas, leche frita), buena fruta y precios razonables lo hace un indispensable de la gastronómica calle de la Cava Baja.

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Johnny Cifuentes: la patria del escenario (texto y fotos de Charly Hernández)

24 de noviembre de 2010

 

Johnny Cifuentes, el superviviente del rock nacional con los Burning aparece de negro. Las sempiternas gafas de sol cuelgan del cuello de la camiseta y comenta: “Tocar en Madrid, en casa, es siempre como el torero que toma la alternativa en Las Ventas”. Se relaja en el camerino y brinda con una cerveza por el rock and roll y los tiempos pasados. Se acomoda y observa algunos vinilos. Sonríe al ver la portada del single en vinilo de “¿Qué Hace Una Chica Como Tú En Un Sitio Como Este?”: “Este cine, el Pleyel, estaba en la calle Mayor y ahora es un cine porno. Toda esa zona; Carretas, Mayor… y tal. Y joder, que pintillas teníamos aquí. El Risi, Toño, Enrique, Teto… y ahí estoy yo con una guitarrilla. ¡Qué bueno, tío! ¡Me encanta!

 Continúa viendo otros vinilos de Burning junto con un ejemplar de “Hail, Hail, Rock and Roll” de Chuck Berry: “¡Joder y aquí está el jefe! ¡Que guapo estaba ahí el Richards!”. Sonríe con melancolía cuando recuerda a Pepe Risi y a Toño, una chispa en sus ojos que se dejan ver sin las gafas de sol. Después de andar entre los surcos de los acetatos, la entrevista echa a andar. 

Se avecina un trabajo tuyo en solitario junto a Leiva (Pereza). Lo firmas como “Johnny Burning” ya que ninguno del resto del grupo participa y destaco lo que dijo Leiva sobre ti: “Me encuentro a un Johnny asustado, inseguro después de casi diez años sin grabar. Y comienzo a tirar y tirar. Sus expresiones son frases que los demás utilizamos en las canciones y él no. Así que le convenzo para que las utilice”. Ese relevo generacional… ¿cómo surge este proyecto?

-Pues creo que todo esto de las colaboraciones y cosas que se hacen entre la gente que nos dedicamos a esto ocurren casi siempre en los bares, después de un concierto o en algún sitio que vamos después y que termina siendo un denominador común para los dos porque nos gusta y también para mucha gente. Todo empieza cuando Leiva me dice: “Joder, Johnny… me encantaría hacer un disco contigo, unas canciones… algo contigo…” Y bueno, ya sabes que yo desde el año 2002 no he vuelto a grabar un disco con canciones nuevas. Hemos estado ahí en el 2006 con “Dulces Dieciséis” que es un acústico y luego hicimos ese mismo acústico en directo en la Joy Eslava y que grabamos en 2008. Había unos temas por ahí que yo los tenía en casa, los cuales iban destinados a ser del nuevo disco de Burning pero se metió este hombre y al final me lo pensé y dije de darme un capricho tras treinta años.

Este tío [Leiva] tiene una banda muy stoniana, los dos somos fans de los Stones y Keith Richards… y yo le veía en esa honda así que le dije de empezar a quedar en mi casa, de vez en cuando siempre que los dos pudiéramos para empezar a mirar las canciones. Fuimos quedando, nos fuimos gustando cada vez más hasta que comprendimos que solo teníamos que grabar el y yo. Vino para mirar unas guitarras y al final la cosa empieza a enredarse de tal manera que empezamos con las grabaciones en casa porque ya se pueden hacer con un ordenador y cada vez me iban gustando más los riffs que hacía con la guitarra porque me recordaban a los que hacíamos los Burning en los setenta. Ya verás como este disco te va a sonar bastante a los Burning de aquella época. Desde hace un mes o mes y medio empezamos a quedar en el estudio que tiene en Alameda de Osuna hasta que ya lo he terminado. Todo terminado.

Además no hay pasta ni discográficas de por medio.

-Ha sido como un salto al vacío en un precipicio. Yo creo que ha sido algo simplemente por las ganas que teníamos los dos de hacer cosas juntos. Pienso que a partir de ahora nos hemos ganado una amistad, porque nos conocíamos de tomarnos algo y hablar de proyectos y ahora somos prácticamente hermanos tío. Leiva es un musicazo que te cagas. Ha grabado los bajos, las baterías y las guitarras, y yo las voces y los teclados. O sea, que hemos hecho un disco entre los dos y nos encanta.

Me gusta este relevo generacional que hay con Leiva, Quique González…

-Es como lo que te comentaba antes con Keith Richards y Chuck Berry. Quique González además colabora en una canción, que no es mía porque la han compuesto entre Quique y Leiva, y es una canción como de regalo que va en el álbum. Se llama ‘Sudando La Tristeza’, que es muy bonita.

Pero no es la primera vez que os juntáis… ya hubo una colaboración dentro de “Los Amigos De Los Animales”.

-Es que llevamos picoteándonos desde hace tiempo. Ellos vinieron al Joy Eslava cuando hicimos aquel directo, yo grabé con ellos “Los Amigos De Los Animales”… para mi ha sido un descubrimiento musical. Muy “richero”, me ha dado todo lo que yo quería porque hacía tiempo que no escuchaba esos riffs tipo Risi y me ha sabido coger bien el punto, así que estoy encantado.

Alguna que otra vez has hablado de tu retiro, dejándolo caer…

-Es que son cincuenta y cinco palos, tío. Sobre todo lo digo para picar un poco a la peña y para que vengan al concierto porque puede ser el último. Está un poco pensado de esa manera. ¡Ahora! El día que diga que a tomar por culo me iré, no seré como estos toreros malos que dicen todo el rato que se van y luego vuelven [risas]. Si me voy… ya me iré y a la playa que es donde me mola irme. Pero de momento estoy muy ilusionado y sigo haciendo rock and roll, que es lo mejor que me ha podido ocurrir.

Y como he dicho antes , con este relevo generacional que hay, hacen que te piques y sigas en la brecha.

-Pues si tío, porque el trato es exquisito. Yo no sabía que fuera una referencia para esta gente, porque uno vive su vida y no se da cuenta o no está pendiente de lo que significas o no. Ya tiene uno bastante con su propio pollo en la vida haciendo sus propios temas, los shows… como para estar tú mismo comiéndote la polla [risas]. Quiero decir que me tratan como el papá de esta historia y es que nosotros también hemos sido hijos de los Stones y nietos de Chuck Berry. Un relevo generacional, como estás diciendo.

De hecho leí que cuando llegó “La Movida” vosotros ya teníais los huevos negros.

-Si [carcajada]. Claro, es que date cuenta que “La Movida” fue prácticamente en los ochenta y nosotros empezamos como grupo a mediados de los setenta. Lo que pasa es que nos pilló viviendo por la zona de Malasaña, entonces tuvimos relación con los nachita [Nacha Pop], Los Secretos… con mucha gente. Yo ponía discos en El Pentagrama por aquella época, allí conocí a mi esposa que es ahora madre de mis hijos. Teníamos una muy buena relación. Tuvo mucha culpa ‘¿Qué Hace Una Chica Como Tú En Un Sitio Como Este?’ para estar metidos en esa onda, y los Burning como siempre han estado en el filo de la navaja que no eran ni muy hard ni muy pop, pues teníamos ahí buen rollo con la peña.

Empezasteis en plan glam, además.

-Si, pintándonos. Yo me acuerdo que nos tirábamos en los camerinos más tiempo pintándonos que lo que duraba el show. Nos pintábamos los unos a los otros, utilizábamos esas botas que llevan los transexuales…

¿Drag Queens?

-Si, correcto. Unas plataformas tipo Gary Glitter. Es que éramos fanáticos y nos molaban mucho los T-Rex, Slade, Sweet… nos divertíamos mucho. Y bueno, con aquellas pintas nos fichó Gonzalo García-Pelayo con el que hicimos el primer disco.

Gran personaje García-Pelayo. Si mal no recuerdo, el primer disco se grabó en inglés por “exigencias del guión”.

-Exactamente, tío. Había que darle vida a esa vena que teníamos; muy gris y trasgresores en aquella época. ¿Cómo cojones íbamos a cantar en español con esa pinta? Ninguno sabía inglés –como ya sabes- y teníamos ahí a un tío que nos lo hacía cantar palabra por palabra. Ahora lo escucha cualquier tipo que sepa inglés y no sabrá ni lo que decimos. Era un ‘spanglish’.

 Esa chulería madroña vuestra junto con la astucia de García-Pelayo en la industria y en los casinos, tenía que ser buena combinación.

-Es que he tenido mucha suerte de conocer a gente estupenda. Que leyenda tan bonita esa de: “No, no, aquí no puedes entrar porque nos desbancas, cabrón.” [risas]. Un gran tipo musical. Yo habría seguido con el mucho tiempo, lo que pasa es que Triana estalló tan bien y estuvo tan fuerte, que digamos se quedó con esa parte y nosotros tiramos por otro lado.

Remarcando lo de la chulería madroña y lo que dice la canción ‘Jim Dinamita’ (En La Elipa nací y Ventas es mi reino…), como era ese Madrid de entonces y lo que aportó Enrique Tierno Galván, del cual has hablado en varias ocasiones. ¿Cómo recuerdas aquello?

-Tierno Galván… joder tío, es que “el profesor” nos dio una lección a todos cuando estábamos un poco pensando que cojones iba a pasar. Entonces vino un tipo con dos dedos de frente, una sabiduría total y una tranquilidad que te cagas… para dejarnos a todos muy tranquilos y sacar la fiesta a la calle. Yo el primer carnaval que viví potente en Madrid fue en esos años. Me di cuenta que algo había pasado en Madrid y que por fin se había enterrado esa tristeza y ese mal rollo de las calles. La ciudad estaba muy gris y cuando el Tierno llegó empezó a colorear las calles y a nosotros nos dio una motivación especial para sacar todo lo que teníamos dentro de cada uno; ya fueran canciones, el tío que hacía libros, poesía… era un mensaje que venía a decir algo así como: “Venga chicos, es el momento de hacerlo, que no pasa nada.” Franco murió pero los que mandaban seguían siendo los mismos.

De hecho en Madrid siguen mandando los mismos…

-Si, si [risas], pero bueno, Madrid sigue siendo nuestra ciudad. O la quieres o la odias, tiene esos dos palos. Nosotros cuando nos vamos de Madrid durante tres días ya estamos deseando volver y cuando estamos en Madrid deseamos irnos. Puede que esté algo desteñido, pero tío… necesitamos otro cambio porque son muchos años con este rollo. Otro petardo, reinventarnos un poco. Yo creo que esto les toca a las nuevas generaciones, que es lo que estábamos hablando. No significa que nosotros ya lo hicimos y que lo nuestro estaba bien, pero pienso que la gente tiene que mover el culo y hacer que la ciudad sea mejor. Y esto no depende solamente de los políticos, nos toca a todo el mundo y arrimar el hombro. Presumir de nuestra cuidad e involucrarnos en todo esto. Si a nosotros nos oyen en la calle, con nuestra actitud y nuestra fuerza, esa gente se va de ahí y nos deja paso, porque con dieciocho o veinte años no hay quien te destruya, tío, pero ni el muro de Berlín, ni un Caudillo, ni nadie. Así que os toca a vosotros, tronqui.

Siempre has dicho que hay que currar. Que los Burning al principio con Toño, Risi, tú… currabais, ibais a los conciertos y os cambiabais en las furgonetas, sin camerinos…

-Así era, tío. Echo la vista atrás… Venimos de familias humildes, de barrio y por lo tanto había que ayudar en casa y pagar la letra del piso o lo que sea. Cada uno teníamos nuestro curro. ¡Recuerdo que terminábamos de currar a las siete o siete y media y nos íbamos a Barajas! A tomar por culo, kilómetro doce… en un autobús que pasaba cada hora. Pero esa ilusión era acojonante, meternos en el local y hacer tres notas y mirarnos… era todo felicidad. Es que la música es el puto veneno, tío. Cuando te reúnes con cuatro colegas que son exactamente igual que tú y que la meta sea hacer algo que te llene por dentro, es que ese es el camino y lo has conseguido. No importaba levantarse luego a las ocho de la mañana para irse a currar. Pero eso dura un tiempo, hasta que la constancia y el rollo te dan ese premio que consiste en grabar un disquito y terminas por decirles a los del curro que te tienes que pirar por un tiempo, firmar la excedencia, prometerles que irás a verlos… Y nada, he ido a verlos pero ya no volví a trabajar más allí [risas].

Ahí está Pepe Risi, que aun estando en el hospital estaba pendiente del próximo concierto, que me parece era en Mallorca.

-Si, como te lo sabes. Pero es que él y todos los que estábamos allí donde le estaban cuidando, todos, pensábamos que iba a salir. En realidad Pepe ha sido siempre un tío súper fuerte y ha salido de muchas y variadas cosas. Yo pensaba como el resto, que iba a salir y le creía perfectamente cuando se levantaba la mascarilla del oxígeno y me decía: “Johnny, cuida de la actuación de Mallorca, mira a ver que falta cuando vayamos para allá porque yo salgo de aquí en dos días…” Y si, efectivamente salió de ahí en dos días pero no… en fin. Siempre lo digo, el Risi se fue lleno de cosas, con un cadáver bonito, joven… pero se fue lleno de historias. Hay gente que vive noventa y nueve años o ciento y pico y realmente han pasado por la vida como un objeto o un mueble. Yo lo siento mucho por ellos, pero Pepe si que se fue con muchas historias.

Perdurar y dejar huella, que se dice.

-Si tío… es un animal que ha hecho cien canciones, que se dice pronto. Muchas de ellas exquisitas.

Ya lo dijo Loquillo, que con Risi aprendió a cantar. Al igual que otros músicos han aprendido a dar los primeros pasos con Burning.

-Y además de manera inconsciente. Que esto se hace generando esa adrenalina de estar en una banda haciendo lo que te gusta. Recuerdo que el no dormía por las noches, un tío que componía mucho con su guitarra, una eléctrica. Fíjate como era componer con una eléctrica, que si por las noches estás con una española los vecinos te pueden llamar la atención por el ruido, pues el ponía el oído en “la negrita” y así se tiraba toda la noche. Se afeitaba, se arreglaba… lo hacía todo por la noche. Y luego, cuando empezaban a salir los primeros rayos de sol era cuando se acostaba el tío. Dormía poquito. Siempre ha sido una fuente iluminada, han pasado muchos años y todavía le echo mucho, mucho de menos. Me acuerdo mucho de él con muy buen rollo y siempre sonrío cuando lo recuerdo.

Desde luego lo que no hayan vivido los Burning… aquella historia en un pueblo de León donde no quisieron pagaros y al final apareció por ahí la Guardia Civil que terminó por encañonar a Toño…

-Si y nos agarraban del pelo y nos decían maricones de mierda. Antes la Guardia Civil impresionaba o imponía más porque eran de estos que llevaban unos gabanes súper largos, el tricornio y así… como de época de miedo [risas]. Nosotros decíamos que los íbamos a denunciar y ellos decían que vale, que si, pero que en el siguiente pueblo estaban sus primos. Todos se conocían y era absurdo meterse en esas peleas porque siempre pierdes. Siempre se perdía si luchabas contra aquellas historias en esa época. Ahora las cosas han cambiado.

…O lo sucedido en una comisaría de Gijón con Risi pidiendo un paquete de Winston en la entrada de la comisaría.

-Para que veas, tío. Éramos unos inconscientes [risas]. Después de tocar existe una especia de adrenalina en la que normalmente no pisas el suelo, estás a dos palmos y todavía sigues pensando en que eres un artista y que te deben un paquete de tabaco y una cervecita fresca, esté donde esté. Decía Risi: “¡Me apetece esto!” y yo le decía: “Que no Pepe, que aquí no es…” [risas].

Habría historias con las chicas, siempre presentes en las canciones, ¿no?

-En aquella época ya se sabe, movidas de todo tipo. Las chicas, pues la verdad, yo soy padre de alguna nena y si las viera con el Risi o con Toño me alarmo. Lógicamente han ocurrido episodios de venir los padres a buscarnos al local de ensayo y mirar detrás de los amplis por si estaban allí. Pero la sangre no llegó nunca al río, entraba en el juego del rock and roll. 

Para ir cerrando este bloque recordatorio. Bajo mi humilde punto de vista, pienso que Risi se merece una calle, como la tienen otros tantos músicos.

-Si, la verdad es que si. Pero bueno, yo no seré uno que se ponga a llorar aquí por eso. Yo creo que eso tiene que estar interiorizado en el barrio y una vez más les paso el testigo a la gente y chavales del barrio porque son ellos los que tienen que actuar. La verdad es que nosotros hemos paseado el nombre de La Elipa por todos los sitios en los que hemos estado. Un barrio que se conoce ahora porque tiene metro y antes por los Burning, y bueno, se le sigue conociendo por el grupo. Eso ya no depende de mi, pero si alguien lo hace a mi me encantaría, aunque fuera un grifo con agua que dijera: “Esta agua es del Risi, coño.” [risas]. Cualquier cosita, un detalle si que me molaría, pero yo jamás iré a un sitio a decirles que deben de hacerlo.

Y para que el grupo perdurara y no se perdiera el nombre, lo registraste.

-Yo veía que la cosa se estaba desmoronando cuando vino la época de las drogas y las cosas se estaban poniendo muy raras. Depende a que miembros les afectaba de una manera u otra, temía que esa historia la cogiese alguien que de verdad no tuviera buenas intenciones, porque las buenas intenciones son que Burning siguieran tocando y haciendo canciones de rock and roll. Porque a veces pienso que incluso los miembros de Burning no son tan importantes como ese nombre que nos ha cobijado a todos los que estuvimos ahí. Entonces antes de que eso cayera en manos de alguien que no lo supiera tratar o que lo hubiera utilizado de una manera extraña, pues decidí hacerlo. La verdad es que yo no sabía que el nombre se podía registrar, así que fui allí, pregunté y pague lo que fuera y ya está. Se lo dije al Risi y aunque le pareció de puta madre luego me dijo que lo metiera también, pero yo lo veía una gilipollez porque nos íbamos a gastar más dinero e íbamos a tener problemas. Digamos que tuve como una especie de clarividencia, vamos, que antes de que se joda lo voy a coger yo para que la cosa siga caminando.

¿No pensabas que podía haber gente que se sintieran ofendidos si otros músicos tocaran bajo el nombre de Burning sin ser los originales a pesar de que quedara alguno todavía de la formación inicial?

-Volvemos a la respuesta de antes, de que Burning está por encima de cualquier miembro, siempre y cuando quede alguien del original. En este caso estamos; Eduardo Pinilla, Carlos, Kachito, Pitu y Maykol con el saxo… y están amparados bajo ese paraguas que es Burning. No solamente era Toño, o Pepe… éramos todos y si alguien tiene que defenderlo voy a ser yo con un montón de buenos músicos. Y que siga esa trayectoria porque afortunadamente no nos hemos vuelto locos y seguimos haciendo lo mismo que empezamos hacer. Otra respuesta evidente es que no le puedes encantar a todo el mundo. A los enemigos hay que alimentarlos para que estén gorditos y sigan dando caña porque al fin y al cabo te están dando cuartel

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Un siglo de canciones 82: “Superstition”

31 de agosto de 2010

Hemos tenido varias entradas cubriendo a los grandes compositores de Motown, pero el gran Stevie Wonder todavía no había aparecido. Así que hoy esta serie se pone al día con un músicazo, quien durante muchas fases de su carrera -sobre todo en los 70- flirteó con la genialidad.

Hay muchas canciones suyas para elegir. Pero me he inclinado por “Superstition” por dos motivos principales, uno personal y otro por el paso adelante que representó en su carrera.

Editada como single en Noviembre de 1972 cuando Esteban Maravilla contaba con sólo 22 años y ya era una estrella (fue niño prodigio como su compañero de sello Michael Jackson). Supuso la confirmación de su autonomía artística. “Music Of My Mind” su álbum anterior, también del 72, fue el primer paso. Y el espaldarazo llegó ese mismo año con “Talking Book“, donde se incluía nuestra canción de hoy.

Entre ambos LPs Wonder estuvo de gira con los Rolling Stones (la del “Exile On Main Street“). Su reputación ya estaba cimentada entre la aristocracia del rock británico. Y Jeff Beck era alguien con quien colaboraba frecuentemente. De hecho “Superstition” fue una composición para el brillantísimo guitarrista ingles. Basada en unas partes de batería desarrolladas por el propio Beck (en el estudio durante la grabación del disco). Pero el manager de SW sugirió que mejor se la guardaba para su “Talking Book“. A cambio le compuso “Cause We’ve Ended As Lovers” que Jeff Beck grabó en “Blow By Blow“. Años después versionaría “Superstition” con Beck, Bogert y Appice.

Compuesta, producida e interpretada por Stevie Wonder -salvo el saxo y la trompeta tocó y cantó todo- “Superstition” alcanzó el nº 1 en las listas estadounidenses en enero del 73. Desbancó al “You’re So Vain” de Carly Simon. Y fue Elton John con su “Crocodile Rock” quien a su vez le arrebató la cabecera del Hit Parade.

En la época en que aparecieron “Superstition” y “Talking Book” estaba en 99.5 (Radio Popular FM) y algunos frecuentábamos el 42. Era una discoteca donde ponían (y poníamos) muy buena música: Allman Brothers Band, Humble Pie, Leon Russell, Joe Cocker, Motown, Deep Purple, etc. Y “Superstition” fue un clásico instantáneo…

Mi primer programa diario en 99.5 fue Pentagrama, media hora a las diez de la noche (o quizás era a las diez y media). Tan entusiasmado estaba con la canción, que aparte de ponerla casi todos los días, una noche me dio un aire y solamente pinché “Superstition“. La media hora del programa estuvo dedicada a la joya de hoy.

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Un siglo de canciones (todos los posts)

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Esperando el milagro: Bruce Springsteen y la caja del “Darkness On The Edge Of Town” 2 (por Julio Valdeón Blanco)

17 de agosto de 2010

La decisión respecto a qué saldrá corresponde a Springsteen y Landau. Imagino que, lejos de los austeros lanzamientos de antaño, Columbia apoya una box-set monumental, o al menos una serie de productos que vayan de lo esencial a lo goloso. Más aún cuando a finales de los noventa Bruce rubricó un contrato multimillonario… cuya amortización depende en buena medida de cómo aprovechen el archivo. Centenares de audios y vídeos de conciertos más un número indeterminado de canciones inéditas descansan en una sala acondicionada a tal uso. Para que se hagan una idea de lo que resta por explorar: “Tracks“, la caja de outakes del 98, ocupaba 4 cds, cuando los planes iniciales fueron de 10 y más adelante 8, y aún así no exprimía la totalidad del tesoro. Dicho de otra forma, de las 300 canciones que Toby Scott, su archivista, le envió para considerar, sólo usaron 66.

Respecto al “Darkness…“, hablamos del periplo artístico y humano que cimentó al Springsteen que conocemos. Minutaje ajustado, abandono de las querencias por el jazz, de la verborrea dylanita y la huella de Van Morrison en favor de las Ronettes y Jerry Lee Lewis, influencia de Terrence Malick, Scorsese o Ford, ecos de Hank Williams y Woody Guthrie, el descubrimiento de la clase obrera y sus sueños y/o fracasos como veta de la que extraer materiales candentes. Todo ello figurará en el documental The promise: the making of darkness on the edge of town. Según deducimos de las declaraciones hechas por Van Zandt y otros en los últimos meses, iría acompañado de un disco con descartes. Tienen para elegir: al menos 43 sin contar los que figuran en “Tracks” y las canciones que regaló a Patti Smith (“Because The Night“), Pointer Sisters (“Fire“), Southside Johnny (“Hearts Of Stone“), etc. “The Promise“, “The Way“, “Preacher’s Daugther“, “Spanish Eyes“, “Janey Needs A Shooter“, etc., figuran entre lo mejor de su repertorio. Otras, como “Castaway“, “Crazy Rocker“, “I’m Going Back“, “What’s The Matter Little Darling” o “Get That Feeling” figurarían en cualquiera de sus discos sin menoscabo. Lo dejó claro el propio Landau durante la entrevista telefónica que mantuvimos mientras servidor tecleaba American Madness: «Nos levantábamos a medio día e íbamos al estudio. Tocábamos hasta las cuatro o las cinco de la mañana y vuelta a empezar». Trabajaron como galeotes, desde principios de junio del 77 a marzo del 78.

Respecto a los conciertos…

Sabemos que existen grabaciones en vídeo del Vets Memorial Coliseum en Arizona (la peor elección por cuanto el repertorio se queda corto en minutaje y canciones) y de Largo, Maryland, con estupendas versiones del “Summetime Blues” y “Factory“. Se dice que del Madison Square Garden fueron filmadas las noches segunda y tercera de una serie de tres, fantásticas. Después queda Houston, mi favorito, de diciembre, que en la actualidad circula en cinta de audio de baja calidad. En blanco y negro, Teatro Capitol, Passaic, Nueva Jersey, brutal, épico, pero que difícilmente cuenta por, bueno, por ser en b/n. Del pandemónium del Winterland, 15 de diciembre del 78, también creemos que existe vídeo, más los derechos pertenecen a la empresa que compró el material de Bill Graham; dudoso que gasten cientos de miles de dólares en ello. Tampoco lloraríamos, aunque sea del inicio de la gira, si apuestan por el Roxy, ciento cuarenta y seis minutos ante quinientos elegidos en los que estrenó “Independence Day” y “Point Blank“.

Elijan lo que quieran.

Pero elijan, please.

Por decirlo usando el email que me escribió Anthony Fischetti, testigo del concierto del 22 de agosto en el MSG, «Nadie puede ser tan energético, tan emocional y puro, y mantenerlo durante casi siete meses. Pero cuando miras hacia atrás eran como luchadores trabajándose su camino, luchando con cualquiera en cualquier parte, buscando una oportunidad para hacerse con el título. En aquella gira tocaron en clubes, teatros y pabellones. Tenían algo que demostrar, y tocaban como si sus vidas dependieran de ello. Nos beneficiamos al ser testigos de aquella catarsis. Podías vivir tu vida en un concierto del Darkness y no perderte prácticamente nada del espectro emocional. Era así de bueno. Cualquiera que piense que una caja del treinta aniversario de Darkness no reúne tantos méritos para existir como la de Born To Run es que no estuvo allí. Intento explicarle a la gente como fue… Si crees que Springsteen es ahora una fuerza de la naturaleza (…) deberías de haber visto un concierto de Darkness. Es como intentar explicarle a alguien que no lo haya escuchado que es el rock and roll».

Si hablamos de grabaciones en vivo, de directos, los conciertos del 78 figuran en el podio de lo esencial, junto al del Harlem Square Club de Sam Cooke, el live del 66 de Dylan, los dos primeros del Apollo de James Brown… y poco más. A Springsteen y cía. les corresponde ahora que, aparte los coleccionistas de bootlegs, el mundo entero lo sepa.

¿Live in Hyde Park decían?

No me hagan reír.

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