Anoche no vi a Mariano Rajoy en TVE. Es la primera vez que deliberadamente no sigo una comparecencia televisiva de un presidente de gobierno. No me interesa nada lo que Mariano tenga que decir o callar, lo que prometa, lo que incumpla, su calendario electoral (retrasó medidas por las andaluzas y ayer supongo que actuó con las gallegas en mente). No me lo creo. Ni le aprecio.
Le he soportado como un irresponsable jefe de oposición y ahora demuestra su incapacidad desde La Moncloa. Estamos apañados, como ya han podido comprobar muchos en sus propias carnes.
He dicho.

