Impresionante la despedida de Raul en su último partido con el Schalke 04. Como madridista me da envidia. Y me indigna que el Real Madrid, su club profesional de toda la vida, no hubiese estado a la altura cuando se fue. En Alemania solo ha jugado dos temporadas. Suficientes para ganarse el cariño de la afición, y del público en general.

