Justicia poética: ha tenido que ser hoy, precisamente hoy, cuando nos hemos enterado de ciertos dispendios económicos de nuestro monarca. Y ha sido cazado por su operación de cadera. Fractura producida durante un safari en Botsuana. Un atentado contra una especie protegida, y un descaro absoluto ante la profunda crisis que estamos sufriendo los comunes.
Si pinchan en este enlace podrán hacerse idea de los costes de una actividad de este tipo. La familia real nos mea pero dicen que está lloviendo.
La foto con el elefante abatido está dando la vuelta por todas las redes sociales. La cuenta de Rann Safaris, la empresa organizadora de las matanzas de animales, ha sido suspendida. También manda eggs que la imagen del Rey de España sirva como reclamo publicitario de una empresa privada (dedicada a organizar cacerías para los más pudientes).
En twitter había una certera pregunta: “¿Alguien de la Casa Real ha tenido un accidente de trabajo? No cuentan de caza, esquiando, a caballo, en coche, o con una puerta.”



