24 de febrero de 2011
A Don Antonio lo “desvirtualizé” ayer. Era miércoles y acudió -a sabiendas- a El Schotis. Día de cocido.
Apareció sin avisar acompañado de Ingrid, la compañera de su hijo Sergio. Quien vino después. Estábamos Jorge y yo. Y fue una conmoción (la presencia de Ingrid ayudó mucho).
Al Sr. Piera, natural de Zaragoza y residente en Rota (Cádiz), lo conocía de ahora e incluso de antes (sin habernos visto in person hasta hoy). De ahora por sus blogs Malablancayenbotella y Fútbol, mi amor. Además de sus comentarios en El Mundano… Y anteriormente por su trayectoria profesional en el mundo de la música: miembro de Madres del Cordero (con Antonio Gómez y Moncho Alpuente) y Desde Santurce a Bilbao Blues Band (también con Moncho), representante artístico (desde Pi de la Serra a Aute), descubridor de nuevos talentos (Albert Pla), etc.
Fue un placer compartir comida con él y parte de su familia… Después de cumplir nuestros compromisos volvimos a reunirnos para ver el Inter-Bayern…




Pingback: Bitacoras.com
Pingback: rssPais.com/Antonio Piera
Fue un placer desvirtualizarse juntos, amigo Adrián, aunque para ello hubiera que llevarse por delante algunos planes previos y un cocido de los que parten con la pana. También se desvirtualizó como por arte de magia el Mundanito, que me pareció estupendo. Abrazos para ambos.
Grande Jorge!!!
¡Oh!, el Piera ha vuelto a Madrid.
Pingback: Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya
De paso, Gustavo, sólo de paso.
Antonio, casi dos días disfrutando de tu compañía! desde la ya señalada noche del 23-F —e la nave va… esperemos que no se encuentren con la nave del misterio, jeje,— el desayuno con mi hija Irene y mi café americano que te horrorizó (menos mal que las madalenas sí fueron de tu aprobación), luego viendo la obra “Perros en danza” de María Velasco, comiendo en Maceiras (uhm.. riquísimo…) bajando por Huertas el capuccino del café Roma… paseo por el Prado con una brillante luz primaveral… amén de las soterradas conversaciones en la línea 6 del metro… de fábula
http://malablancayenbotella.blogspot.com/
Unas horas por las que ha merecido la pena el viaje, Nieves, sin duda. Hermoso reencontrarte y disfrutar tu compañía y la de los tuyos. ¿Te has dado cuenta que, con tanto pasado común, apenas hemos evocado el recuerdo ante la intensidad del presente? Ni imaginas lo que tal cosa me reconforta.
No será la penúltima vez. Habrá que repetirlo. Deseo repetirlo. Besos.