29 de julio de 2009
Dentro de la subespecie de los Homo Sapiens Sapiens la tribu de los Veraneantes representamos a los auténticos invasores terrícolas. No es mi pretensión hacer un tratado de antropología social a lo Claude Lévi-Strauss, quien propone un análisis del comportamiento del hombre basado en un enfoque estructural en el que las reglas de comportamiento de todos los sujetos de una determinada cultura, son existentes en todos los sujetos a partir de una estructura invisible que ordena a la sociedad. Pero es lo mismo que sucede con los turistas de vacaciones y sus devastadores daños colaterales (especulación inmobiliaria, masificación, subida aleatoria de precios, etc.).
EL caso que nos ocupa es más de andar por casa. Pero significativo. Encontramos a una familia (abuelos, madre y criatura) invadiendo un prado vallado -y supuestamente electrificado- en las inmediaciones del camino de acceso a la playa de Antilles (Cué). Si en la primera foto vemos a la pareja de vacas acercarse asombradas a quien okupa su “restaurante”, en la siguiente vemos a la abuela y a la madre más preocupadas por el hombre de la cámara, su humilde escriba.
En el ángulo superior izquierdo de la siguiente foto se atisba un refuerzo.
En este pequeño clip comprobaremos mejor la aproximación:
El abuelo se ha despertado ya de la siesta. ¡Toca moverse!
Pinchando en las fotos aumentan de tamaño





El mundo al revés.
Habrán entendido mal lo de irse de vacas
Este es un año de vacas flacas.
Podías poner como audio “Mi vaca lechera”, ya sabes: “se pasea por el prado, mata moscas con el rabo, ¡tolón, tolón! ¡tolón, tolón!
“La luna y el toro” me parece demasiado fuerte.
Le parecerá bonito interrumpir el descanso de los terrícolas.
Sir Fet ¿y el padre dónde estará que no protege el descanso de los suyos?
Jajaja Rodri (¿te pones picarón?)
De vacas con les vaques amigo Moebius.
Y tan al revés Supersalvajuan.