7 de julio de 2009
Cuesta sacudirse el hedor, mientras los buitres saborean la carcasa del muerto. Aceptémoslo, Michael Jackson fue un flipao, un monstruito, un freak cuyo comportamiento, siquiera cara a los medios, extendía la noción del músico como inadaptado social, consagrado a la banalidad. Y está el laberinto de su muerte. Las últimas dos [...]

