20 de junio de 2009
Richard Branson ha reaparecido esta semana en el mundo de la música de la mano de Virgin Media. Pero la noticia ha pasado desapercibida para los medios impresos españoles, más atentos a los lanzamientos de los nuevos teléfonos de Nokia y Apple. Y aprovecho para hacer un inciso, aunque relacionado: la presión publicitaria. Las pasadas navidades leía un articulo en el Wall Street Journal donde apuntaban una de las razones por las que la industria discográfica había perdido la batalla de las relaciones publicas. La Biblia de las finanzas estadounidenses señalaba que mientras las disqueras no invertían en publicidad en medios que generan opinión –como ellos mismos, el New York Times, Washington Post, L.A. Times, etc.- las telecos y las empresas del sector de las nuevas tecnologías si lo hacían. Y en cantidades masivas. Por lo que se quiera o no esto acaba teniendo una influencia en el contenido editorial de los periódicos. Los cuales además están sufriendo una caída en sus ingresos publicitarios. Por tanto más vale cuidar y mimar a los anunciantes…
A qué estaba relacionado. Y además ahora se entiende mejor porque interesa más informar sobre los nuevos cacharros que sobre el acuerdo de Virgin Media con Universal, la discográfica líder.
Virgin Media, que cotiza en la bolsa USA (Nasdaq), tiene a Richard Branson como su accionista de referencia. Su experiencia en el negocio musical (venta por correo, tienda, discográfica, editorial y megastores) le coloca en una situación privilegiada. Comprende y conoce la problemática. Lo cual ya significa un avance. Y por otra parte Virgin Media no sólo ofrece banda ancha, servicios de telefonía y canales de TV, también desarrolla contenidos para televisión (su tele a la carta es el sistema más avanzado del Reino Unido; posee canales de pago y están asociados al 50% con la BBC en los diez canales de UKTV). Es decir que aparte de distribuidores son productores, y por tanto también tienen derechos que proteger.
De momento sólo operan en Gran Bretaña, donde cuentan con 10 millones de clientes. Su red de cable de fibra óptica les ha posibilitado liderar en el mercado residencial. Y están en disposición de ofrecer acceso a Internet a todo el país.
Su acuerdo con Universal presenta varios aspectos que podrían resultar decisivos y marcar el rumbo. Como en su día ocurrió con iTunes. La noticia se dio a conocer un día antes que el gobierno británico anunciase sus nuevas medidas para impulsar las industrias culturales frente a “la piratería”. Lord Carter, el ministro del ramo, en un comunicado de prensa declaraba que “el papel del gobierno es crear el marco legal para los derechos y copyrights. Sin embargo el mercado florecerá a través de innovadores acuerdos comerciales entre las distintas empresas y acuerdos como este ayudaran de manera significativa en reducir la demanda por la piratería”.
¿Y en qué consiste lo pactado entre Universal y la empresa de Branson? Será un servicio de pago que por un abono mensual –la cantidad todavía no se ha fijado- te permitirá acceso ilimitado a todo el catalogo de la primera multinacional del planeta. Los MP3 serán compatibles con los distintos reproductores, tanto en las modalidades de “streaming” como de descarga. Y no incluirán dispositivos anticopia. Se calcula que estará disponible antes de Navidades –en UK- y el coste no superará al equivalente de descargar digitalmente dos álbumes al mes. Aunque no conviene descartar distintas ofertas, especialmente en el lanzamiento. Asimismo Virgin Media está ya en negociaciones con el resto de las grandes y las independientes del mercado.
El Financial Times acertadamente definía este proyecto como el de “la zanahoria y el palo” porque a cambio del acceso ilimitado al repertorio de Universal –y las que se añadan- hay algunas contrapartidas. Especialmente una, a la que siempre se han negado las operadoras de telefonía y de acceso a Internet: el control de sus clientes. Virgin Media se compromete a “sancionar” a los clientes que abusen, restringiendo su acceso a la Red (un sistema de avisos por el que reducirán su velocidad de acceso y/o les bloquearan el acceso).
“Este es el tipo de asociación entre una compañía de música y un proveedor de acceso a Internet que va a moldear el futuro del negocio musical en el mundo” declaraba el abogado John Kennedy, presidente de la IFPI –la asociación internacional de las discográficas- al Wall Street Journal. Por su parte otro abogado, Gregor Pryor (del despacho Reed Smith) decía en el Financial Times: “Para que esto funcione tienen que convencer a la gente que la oferta legal es tan buena como la pirata, ofrecer un incentivo para no piratear. Todavía no están ahí”.
Y un servidor, que no es abogado, afirma que necesitamos buena música: buenas canciones. Ahí está la fuerza, en el talento creativo…Porque si no, no hay negocio. Y seguiremos viviendo del pasado y la nostalgia.
Publicado en Efe Eme



Me quedo con tus ultimas y sabias palabras.
Un saludo
Richard Branson es sin duda uno de los tipos más listos que haya conocido (poco, pero me impresionó) entre los disqueros. Me acuerdo de una inocentada que hizó a finales de los 70 o principio de los 80. Iba en primera página del Music Week, el semanal profesional inglés. El titular decía algo como “Branson inventa un nuevo modo de comercialización de la música”. Se trataba, si bien me acuerdo, de vender canciones a través de un sistema parecido al Minitel francés (precursor del Internet) a cambio de un pago mensual. ¿Visionario, Branson?
… supongo que el hecho de que Branson, viejo zorro y sin duda visionario como apunta Christophe, haya soltado esta noticia coincidiendo con el cierre de los últimas megastores de Virgin en EEUU no es fruto de la casualidad.
Hay algo de cortina de humo parta las Bolsas en esto, pero sin duda es buena noticia… si consiguen hacer una propuesta de auténtico valor añadido. Me explico:
Con UNIVERSAL sólo no va a funcionar. Es un catálogo enorme pero sólo parcialmente digitalizado. Si no se adhieren las otras tres majors y las minimultis independientes, la oferta será tan incompleta que fracasará.
El precio: si están pensando en “el equivalente a descargar digitalmente dos álbumes al mes”, digamos 20 eurillos, se lo pone aún más color hormiga, desde luego por estos pagos es así.
Yo creo a pies juntillas en los modelos de suscripción que llaman “all you can eat” (por supuesto sin DRM), creo que son una de las pocas alternativas de consumo digital que tienen verdadero sentido. Pero no a ese precio. Como muchísimo, creo que se podría estar en 9,99€, y aún así estaría chungo convencer a los parroquianos.
Completamente de acuerdo contigo Kiko. Lo de la Bolsa que apuntas parece muy acertado (aunque creo, y puedo estar equivocado. que las tiendas ya no eran suyas). Y me gustaría añadir que incluso con precios asequibles va a ser difícil convencer a muchos parroquianos a que compren algo cuando están acostumbrados a tenerlo gratis…Y la merma del negocio contrae las inversiones y la capacidad de riesgo de las empresas disqueras, cierran las tiendas y finalmente el talento se resiente…
Christophe menciona el Minitel, que quizás algunos no conozcáis. Era un sistema de teletexto/paginas amarillas que funcionaba en una “intranet” y a la que se accedía a través de un pequeño monitor (de ahí el nombre de Minitel).
Moebius gracias por tus sabias palabras. Si has leído el primer párrafo –en el que contesto a Kiko- entenderás mejor a lo que me refiero con lo de “hace falta buena música”