11 de febrero de 2009
“Spencer the Rover”
Me entero hoy de la muerte de John Martyn, ocurrida el 29 de enero. Inmensa tristeza. Uno de sus discos se llamaba “Well Kept Secret”. Eso era John Martyn: un secreto bien guardado. Y un talento enorme.
Nacido Iain David McGeachy en 1948, se fue a Londres en el 65 y conectó de inmediato con la escena folk local, principalmente John Renbourn y Bert Jansch, ambos magníficos guitarristas y fundadores de Pentangle. Le fichó rápidamente Chris Blackwell para Island. John Martyn tuvo un momento de gloria con “Solid Air” (1973), y fue olvidado por casi todos. La canción que daba titulo al álbum estaba dedicada a su amigo Nick Drake, quien fallecería al año siguiente.
Gran songwriter, con un sentido melódico fuera de lo normal, me encantaba su capacidad de hacer canciones sutiles, trasparentes, apoyadas en su guitarra, tan fluida que parecía a veces líquida. “May You Never”, “Over the Hill”, “Bless the Weather”, veinte canciones más, demostraban su inmensa habilidad. También se lanzó en experimentaciones, influenciadas por el jazz y la música minimalista/repetitiva de Terry Riley.
Le vi una vez en vivo, sería 1983 o 1984, creo que en el Palace en Paris, un momento inolvidable, definitivamente en el Top 10 de los conciertos que he visto en mi vida – y que conste: he visto unos cuantos. Gran intérprete, lleno de feeling, guitarrista infalible, y montones de canciones excelentes, melodías originales y letras espléndidas. Un momento mágico.
Alcohol, drogas y divorcios pudieron con el. Que en paz descanses, John Martyn.
May you never
Lay your head down
Without a hand to hold
May you never
Make your bed
Out in the cold
“May You Never”
“May You Never” con Kathy Mattea

Las dos versiones de “May You Never” demuestran la capacidad de reinvención de un gran intérprete. Se notará entre los músicos de “Spencer the Rover” y “May You Never” con Kathy Mettea la presencia de Danny Thompson, grandísimo contrabajista, otro fundador de Pentangle.
Feliz transmigración, Mr. Martyn.
Nos queda su música
Me ha vuelto a pasar: ha tenido que fallecer un gran músico para que yo conociera de su existencia. ¡Qué pena!
Se van muriendo, casi cada día uno. Gracias Cristophe por recordarle, aunque sea con motivo tan jodido. Siempr me gustó John Martyn, siempre tan elegante y sutil en su toque y en su canto. A veces me recuerda a Hilario Camacho. También me agrada que reivindiques a aquella excelente generación de guitarristas (y no solo guitarristas) que dio el folk-rock británico y que tan mal han sido tratados por ese monstruo de cuatro cabezas que es el público.
salud
Gracias Antonio. Otro grande artista de esa generación – que es la nuestra más o menos – y de esa movida es Richard Thompson, que sigo escuchando con mucho placer.