4 de enero de 2009

Nuevamente los saludo
desde Castilla-La Mancha
el invierno, con su ancha
manta de frío, no pudo
derrotar a este tozudo
que llaman Quintín Cabrera
aunque lleguen las primeras
señales de desespero
si bien es sabido, pero,
que el que espera desespera.
Aquí andamos aguardando
un milagro que no llega.
Mis pulmones son de pega.
No me sirven, ¿hasta cuándo?
Este presente nefando
tiene mi fe acobardada,
y les digo Camaradas,
consumido como un pucho,
si nunca serví de mucho
hoy no sirvo para nada.
¡Cómo cansa el esperar
si no te puedes mover!
No hay nada que pueda hacer
y te empiezan a rondar
presagios, como en un mar
de aguas negras y agitadas.
Con las fuerzas agotadas
no te puedes defender
aunque no quieras caer
la moral se ve afectada.
Pero esa moral se eleva
con cada muestra de amor
que recibe este cantor
y el aliento que eso lleva.
Hemos presentado nueva
grabación en los Madriles
y en Barcelona. Ministriles,
cantantes y otros amigos,
allí han estado conmigo
como hace muchos abriles.
Gracias a eso ¡ya a Lole!
uno se arma de valor
porque me dan el calor
que me darían mil soles
No me olvido de mi prole
ni de mis nietos gallegos
porque alimentan mi ego
cuando me dicen “abuelo”
mi baba llega hasta el suelo
y hasta las nubes despego.
Este parte es el postrero
que desde Luzón les mando
En Madrid, no se hasta cuando
moraré. Sepan que quiero
salir de este atrolladero,
volver a vivir, estar
entre quienes al cantar
dejan su mejor aliento
y hoy el mío, ni con viento
ya se puede remontar.
Juanma Morales me ha dado
hospedaje en su morada
para esperar la llamada
del hospital preparado
para salir disparado
cuando me toque por fin.
Así que en este interín,
esperando el bisturí,
estará un tiempo en Madrí
este al que llaman Quintín.
Es todo por el momento
¡hasta la próxima! espero
que no lleguemos a enero
para que me llamen. Lento
resulta el procedimiento
pero estoy bien atendido.
Los médicos, comedidos
pero firmes y seguros,
confían en el futuro
y me tienen convencido.
Partes Anteriores:


Por los sucesivos partes se aprecia que las fuerzas aliadas han tomado posiciones de forma inmejorable de cara al combate definitivo. La ofensiva se desarrollará conforme a los planes y el enemigo acabará batiéndose en retirada como está mandao.
Suerte, Señor Cabrera.
wow!!!!!
Chapeau Quintín, comparto ánimo con Fétido, la guerra está ganada. Y las tropas listas para acudir en tu ayuda.
¡Animo Cabrera! El Mundano en pleno está contigo (lectores, comentaristas y redactores). Y ya sabes que “los quintines unidos jamás serán vencidos”.
El viernes pasado estuve con Cabrera, que como dice en estas décimas, se ha trasladado a Madrid con Lole. Me pasé por la casa con Luis Pastor, ambos con la mala conciencia a cuestas por haberle tenido abandonado en los últimos tiempos. Cuando llegamos estaban también otros amigos: José Manuel Martín Medem y una amiga argentina, y nos encontramos al Cabrera hecho un figurín, delgado como no lo estaba desde aquella foto cantando en Cuba junto a Bárbara Dane, y con un ánimo capaz de resistir las embestidas de cualquier enfermedad. Eso sí, cuando se mueve parece un astronauta en el espacio, siempre unido a la nave nodriza por el tubo del oxigeno, que debe arrastrar allá donde vaya.
Pusimos a parir a los buenos amigos (que para eso están) y nos olvidamos por completo de los malos enemigos (que ya decía mi madre que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio), recordamos viejas aventuras, hablamos de comida, de vino y de mujeres, ¡cómo no! Ah, y como no podía ser de otra manera le dimos un repaso a los achaques de la edad. Es curioso, pero no dijimos ni una palabra de política.
Como muy bien queda reflejado en estas décimas que nos está regalando, Quintín es un tipo excepcional. Está jodido, faltaría más, pero de ninguna manera consiente, ni estoy seguro que va a consentir, que la enfermedad pueda con él, entre otras cosas porque, aunque la tema, es capaz de reírse de ella.
Salud
“Utah” Phillips, una semana antes de que abandonara el escenario:
” en todo momento, antes o después, está la canción, siempre ha estado la canción”.
Salud