Enero 29, 2008...2:26 am

La herencia de Lamela 2

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2 comentarios

  • Los efectos de este modelo de sanidad “cristiano-fascista-liberal” se verán a medio plazo y creo que nadie lo va a remediar.
    El caso Severo Ochoa, como la privatización en general de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid, responde a un modelo en el que los intereses tanto de la iglesia (eutanasia) como del capital (dividendos) tienen como representantes y diseñadores a Esperanza Aguirre y al ala ultra del pepe.
    Los madrileños les hemos dado nuestro voto. Muchos, como “castigo” al psoe, sin medir las consecuencias. Otros simplemente por ignorancia.
    Lo peor de todo es el abandono a su suerte al que Zapatero tiene sometida a la FSM, expresando gran debilidad por Cataluña (sólo le falta hablar catalán en la cama con su mujer, el carnet del Barsa ya lo tiene).
    Quedan lejos las elecciones a la Comunidad, pero ya empiezo a plantearme la cuestión de votar o ejercer mi derecho a no hacerlo.

  • Vengo del kiosco y la noticia de la sentencia que limpia el nombre del Dr. Montes y del servicio de urgencias del Severo Ochoa es la portada de Público y media portada en el El País. Ni una sola mención en ABC. El Mundo y La Razón. Mas claro, agua.

    Por cierto ya no son FSM son PSM. Es otra clara muestra de incompetencia del PSOE en Madrid: Nadie se ha enterado del cambio de nombre. Yo me enteré después del descalabro de las últimas elecciones. Un cambio de nombre es una “operación cosmética” que sirve para impulsar un nuevo proyecto, sugiriendo cambio de rumbo. Puro marketing. Ahora bien, en el caso del PSM (ex FSM), si los votantes no nos enteramos…


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