27 de enero de 2008
A veces dar un pequeño rodeo, y perder un poco de tiempo, puede resultar de lo más gratificante. Que es exactamente lo que me pasó ayer a media mañana.
Me encaminaba hacía el kiosco de Emilio cuando vi a Leguina comprando la prensa. No tenía ninguna gana ni de encontrármelo ni de [...]

